• Solamente en Estados Unidos, Amazon Prime Video obtiene dos mil 804 millones de dólares en suscripciones

  • Por su parte, YouTube obtuvo tres mil 960 millones de dólares en publicidad, también solo en Estados Unidos

  • En este mismo país, se espera que la audiencia de streaming alcance los 236 millones para 2020

Conforme entran más plataformas, la Guerra Fría del streaming se ha endurecido. Uno de los primeros golpes fue el que le asestó Netflix aApple. Hace un par de semanas, el servicio dejó de prestar compatibilidad a la tecnología AirPlay. Y es que suspender este tipo de alianzas es, en términos de rivalidad, una de las decisiones más inteligentes para las marcas. Las consecuencias a los usuarios, por el contrario, suelen significar un deterioro a su experiencia.

Pero parece que algunas compañías están dispuestas poner un alto a las hostilidades por el bien de los usuarios. De acuerdo con Bloomberg, Amazon y Google han llegado a un acuerdo. La compañía de Jeff Bezos dejaría que sus dispositivos Fire TV puedan reproducir contenidos de YouTube. Por su parte, Prime Video muy pronto volvería a estar disponible a través de Chromecast y otras televisiones con Android. Con esto, termina un boicot de varios años.

En una declaración conjunta, las dos compañías reafirmaron su compromiso por detener el boicot mutuo que ha caracterizado su relación de rivalidad durante los últimos años. Entre 2015 y 2017, Amazon dejó de prestar el servicio de su plataforma a Google para la venta de sus bocinas inteligentes. Por su parte, la subsidiaria de Alphabet dejó de incluir su servicio de YouTube en los dispositivos de streaming de la empresa de Jeff Bezos en 2017.

¿Muestra de amabilidad o del interés en el streaming?

Las acciones de Google y Amazon, aunque beneficiosas para los usuarios finales, son muy inusuales en el contexto de la industria. Por supuesto, ha habido anteriores instancias en las que dos grandes rivales colaboran por un bien común. Sin ir más lejos, en 2007 la misma compañía de Jeff Bezos colaboró con Apple para su Kindle. La empresa de Steve Jobs le dejó distribuir sus libros en sus iPads, que a su vez se volvieron dispositivos más completos.

Pero el cese de hostilidades entre Amazon y Google parece que tiene una naturaleza distinta. En el ejemplo del Kindle, ambas partes tenían mucho que ganar del trato. Y si bien tanto Prime Video como YouTube pueden ganar con esta alianza, los beneficios son significativamente menores. En especial considerando el actual tamaño de ambos agentes. También podría decirse, tal vez ingenuamente, que la decisión se hizo con el bienestar del público en mente.

Sin embargo, la conclusión más adecuada sería que ni a Amazon ni a Google les interesa particularmente la industria del streaming. Ahorita, la subsidiaria de Alphabet parece más interesada en procesos de transparencia, otros sectores del entretenimiento y el desarrollo de nuevas tecnologías. Por su parte, Bezos podría querer que su plataforma aumente su ya gran rendimiento en los mercados de la publicidad y los dispositivos móviles inteligentes.

Este relativo desinterés tendría sus consecuencias en el entorno del streaming. Si YouTube y Prime Video no son prioridad para sus respectivas compañías madre, sus rivales tienen dos obstáculos menos a superar en el futuro. Así pues, la Guerra Fría de la industria global quedaría entre Disney+ (junto con Hulu), Apple TV+ y Netflix. Y dados los últimos acontecimientos, se puede afirmar que al menos uno de los competidores se siente muy confiado de su capacidad para vencer al resto.