Con seis ediciones en el país, el Hot Sale es una de las iniciativas más importantes con las que se busca impulsar el crecimiento del comercio electrónico en México, segmento que promete grandes tasas de crecimiento.

La tendencia en la nación mexicana indica que en el último año, las ventas en línea subieron 28.3 por ciento, lo que significa un negocio de 17 mil millones de dólares, según la Asociación de Internet.

En este aspecto México se ubica entre los mercados con mayor participación de e-commerce en la región: Brasil (38.3 por ciento), Argentina (22 por ciento) y México (19.4 por ciento).

Quejas: la constante en el Hot Sale

Aún cuando estas cifras hablan del crecimiento del comercio en línea, lo cierto es que el Hot Sale parece no lograr el éxito esperado. DE hecho, se trata de una temporada promocional que la mayoría de los mexicanos desconoce.

De acuerdo con Ofertia, siete de cada 10 consumidores mexicanos desconocen el Hot Sale, aún cuando el 74 por ciento de los usuarios dicen haber realizado o tener la intención de hacer una compra en línea.

La cifra revela una gran área de oportunidad que las marcas que buscan crecer empujadas del comercio electrónico deberán de cubrir a la brevedad, en donde el primer paso es dar solución a la constantes quejas que más de un usuario profesa alrededor de dicho evento.

De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), desde la primera edición del Hot Sale, en 2014, y hasta el año pasado, Walmart de México y Office Depot han sido las empresas que más quejas han recibido de sus clientes.

Las molestias frecuentes

De esta manera, de acuerdo con el Sistema Integral de Información y Procesos (SIIP), en toda la historia del Hot Sale, Walmart ha acumulado un total de 68 quejas ante la Profeco, mientras que la cadena de tiendas de artículos de oficina sumó cerca de 25 quejas.

A estas dos firmas se suman Office Max y Liverpool con un total de 24 y 23 inconformidades, respectivamente.

El organismo que vela por los derechos del consumidor en el país, destaca que los principales motivos de queja por parte de los compradores mexicanos son la negativa a la entrega de productos o servicios; seguida de el incumplimiento de plazos de entrega y finalmente que los comercios no respeten los precios de artículos o servicios que promocionan.

Se trata de generar confianza

El e-commerce es una industria que promete grandes tasas de crecimiento a futuro; sin embargo, para que el país pueda desarrollarse en dicho terreno se debe cubrir un tema fundamental para ganar la preferencia del consumidor: confianza.

Esto sólo se podrá cubrir si los involucrados trabajan por entregar una experiencia excepcional al consumidor, la cual tendrá que ver con mejores formas de pago, procesos que garanticen la seguridad de los datos y promociones que respeten aquello que profesan, por ejemplo.

Cubrir estos vacíos será vital para salir del rezago en la materia, dentro del cual ahora mismo se encuentra el país.

México ocupa el sitio 38 de 39 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en compras en línea, de acuerdo con el Panorama de Economía Digital 2017 que emitió el organismo internacional.

Sólo 7 por ciento de los mexicanos ha adquirido bienes o servicios a través de internet, cifra que queda muy por dejado del 25 por ciento registrado en Brasil o el 27 por ciento que suma Chile.