Sin duda existen marcas que han marcado la historia de los consumidores y quizá en el mercado mexicano una de las firmas que ocupa un especial en este juego es Videocentro.

Hablamos de la distribuidora de videocassetes que durante la década de los años 90 se habría convertido en un elemento fundamental para el entretenimiento de las audiencias.

La historia de una marca

Videovisa- empresa detrás de Videocentro- se fundó hacia 1983 como subsidiaria de Televisa, cuyo objetivo era distribuir películas y telenovelas. Hacia 1987, comenzó a distribuir películas y series estadounidenses de estudios como Parampunt Pictures, Universal Pictures, Warner Bros. y The Walt Disney Company, entre otros, con lo que comento algunos centros de renta de videocasetes.

Hacia1992 y con la entrada de Blockbuster al mercado mexicano, Videovisa creó los Macrovideocentros, que se trataba de un intentó de dar frente a la agresiva entrada de la compañía norteamericana; a través de venta de botanas, renta de videojuegos, entre otros servicios.

Una vez entrado el nuevo milenio, en 2001 para ser más exactos, Blockbuster alistaba la adquisición de franquicias de Videovisa incluidos los Videocentros para convertirlos en nuevas tiendas de su propia marca.

Este hecho marcó el final de la marca Videocentro luego de la que la firma norteamericana comprará la mayor parte de las franquicias por cerca de 125 millones de pesos.

Lo que después pasó con Blockbuster y el resto de los videoclubes en México no fue otra cosa más que una incapacidad por adaptarse al cambio, lo que llevó a estos centros a desparecer aunque no por completo.

En Oregon, Estados Unidos, opera uno de los últimos Blockbusters que aún quedan con vida, la pequeña localidad en la que está situada se beneficia del establecimiento ya que es un atractivo turístico más; la gente se toma fotos e incluso, ante la sorpresa, la gente obtenía su membresía.

Un Videocentro vivo en México

De manera similar, ahora en redes sociales, se ha reportado la existencia de un Videocentro en el país el cual, con ligeros cambios, mantiene la esencia de la marca que ofreció horas de entretenimiento en el hogar a las familias mexicanas durante la década de los 90’s.

Este establecimiento, reportado en días recientes desde redes sociales, ya había sido “redescubierto” desde hace un par de años.

A decir de lo publicado por El Financiero, el Videocentro en operación se encuentra en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México.

Como parte de una herencia familiar, el lugar ofrece alrededor de cinco mil títulos de películas; asimismo, a su base de clientes no las considera consumidores, sino familia.

Es importante mencionar, que como indican desde El Heraldo, este videoclub ha diversificado su oferta con la venta de DVD’s de pre estreno; combos Blue-Ray y ediciones especiales portafolio que difunden entre sus clientes, con mensajes directos de WhatsApp o mediante Facebook.

Videocentro logró tener mil 100 tiendas en el país, y su negocio obtuvo un valor de entre 20 mil y 250 mil dólares.

¿Un mercado que está vivo?

Más allá de la nostalgia que causa entre los usuarios, lo cierto es que los estilos de vida y el interés por la moda vintage tienen un potencial interesante de negocio en el que propuestas como Videocentro tienen potencial de desarrollo.

Basta con ver lo que sucede con el líder en el terreno del streaming. Aunque ahora Netflix es conocido por dominar el mercado de streaming on demand, la plataforma mantiene vigente su sistema de envíos por correo postal cuando menos con cerca de 2.7 millones de usuarios.

Esta base de clientes conformada por más de 2 millones de personas ubicadas en Estados Unidos reciben desde 1998 los conocidos sobres rojos firmados por Netflix en sus buzones, hecho que para la empresa representó, cuando menos durante 2018, ganancias por 212 millones de dólares.

Además de la interesante cifra en ingresos, la razón pro la que Netflix ha decidido mantener este formato de entrega de contenidos para este grupo de suscriptores puede explicarse en dos puntos básicos:

  • Cobertura en lugares inaccesibles: De acuerdo con un reporte de Sandvine, el servicio de Netflix requiere un gran ancho de banda para funcionar de manera correcta; de hecho se prevé que consume el 15 por ciento del total de ancho de internet en Estados Unidos. Esto deja de lado un gran mercado que Netflix no quiere desperdiciar, si consideramos que a decir de la Comisión Federal de Comunicaciones 24 millones de estadounidenses no tienen este servicio. El servicio postal, en cambio, llega a todos los rincones de aquel país -cuando menos, lo que abre una oportunidad para la plataforma de seguir generando ingresos.
  • Muchos más títulos: Estimaciones entregadas por CNN, indican que Netflix tiene menos de 6 mil títulos de películas y producciones de televisión en su plataforma digital, mientras que desde su servicio de TV la cifra se dispara a 100 mil. Asuntos como derechos de autor, licencias y la propia competencia en el terreno online son las grandes limitantes, con las que el servicio de renta por correo postal no tiene que lidiar.

Con esto en mente, Videocentro podría tener una importante oportunidad para regresar al mercado, misma que por ahora se queda con la nostalgia que representa el descubrimiento de este local en operación que sin duda ha remontado a muchos de los consumidores a una de sus mejores épocas.

SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299