Del storyteller al Just Do It

¿Es usted un conocedor de dichos y frases que en México solemos utilizar con ingenio y en momentos coyunturales?

Seguramente ha escuchado: “Del dicho al hecho hay mucho trecho”¿Sabe lo que realmente significa?

Hoy hablaremos sobre lo que los mercadólogos y publicistas utilizan cotidianamente, el Storytelling y su evolución al Storydoing y es aquí donde “del dicho al hecho” nos ayudará para entenderlo mejor.

El sector político nos proporciona una gran cantidad de ejemplos que soportan la frase en análisis y lo vemos mejor cuando los actores políticos están en campaña electoral. En el proceso que llamamos tiempo de prometer y en donde todo se dice en verso (para endulzar el oído del ciudadano-elector), las historias llenas de mensajes logran captar el interés, pero cuando la misma acaba y llega el momento de actuar para hacer realidad lo prometido, sobreviene entonces de manera automática (no en la mayoría de los casos), una resistencia para cumplir lo proyectado en campaña y que debiera materializarse como una futura política pública o programa social. Ocurre entonces otra transformación y en consecuencia el político empieza a hablar en prosa.

El mundo corporativo también nos proporciona casos en donde el dicho opera y lo apreciamos en el momento que se establecen, de parte de la dirección general, los índices de crecimiento anual y los indicadores por los que el personal será medido.

Las metas por alcanzar pueden ser altas y retadoras pero si trabajas con ahínco las podemos alcanzar y más si son trasmitidas con emoción y una serie de incentivos que se distribuirán entre todos para lograrlas. El equipo se motiva e inicia a operar su historia la cual será revsiada al final del año. ¿Fueron cumplidas las metas ? Esta pregunta que seguramente la efectuará a su personal el director general será el punto final de la historia.
“Del dicho al hecho” vuelve a ser protagonista de la trama.

Los constructores de historias (Storytellers) deben comprender que el resultado de su obra, expresada con emoción y valores, debe tener un final exitoso y con ello cerrar el círculo virtuoso del proceso llegando al Storydoing.

Tanto las empresas como los gobiernos que le apuestan al Stroydoing crean historias en el mundo real, lo que nos lleva a concluir que es bueno contar historias, pero éstas deben tener un propósito y valores.

Un ejemplo más, ahora de corte académico. El reto en la educación de nuestros tiempos es construir historias de éxito para cada uno de nuestros alumnos en donde no solo les proporcionemos enseñanza, sino trasmitamos experiencias, aquí está la clave.

Finalmente, nosotros mismos somos producto de una historia que nuestros padres construyeron con emoción y los mismos valores a los que nos hemos referido antes, pero está en nosotros concluirla con acciones positivas que fortalezcan nuestro camino, historia y reputación.

¿Cómo quieres construir tu historia y cómo quisieras terminarla?

Nos encontraremos más adelante.