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Deja de cometer estos errores en las entrevistas y seguramente conseguirás empleo

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Es muy común que las personas me pregunten por qué escribo de temas de crecimiento profesional si mi disciplina es marketing. Mi respuesta casi siempre es la misma, todo es marketing, en especial si hablamos de forma personal.

Por Alvaro Rattinger
email alvaro@merca20.com
twitter @varu28

Mi disciplina es marketing, es por eso que es muy común que las personas me pregunten por qué escribo de temas de crecimiento profesional. Mi respuesta casi siempre es la misma, todo es marketing, en especial si hablamos de forma personal. Somos marcas, nos guste o no, el concepto de reputación existe desde que se formaron las primeras organizaciones sociales. El uso de apellidos es una forma de crear marcas, reputación e historia. Lo he dicho antes, la primera marca es la personal, en menos palabras, personal branding.

Una de las primeras manifestaciones del personal branding se da en las entrevistas laborales. Este fenómeno social en que se evalúa a los candidatos para elegir al más adecuado para la organización, todos los hemos sufrido de una u otra forma. Admito que mi principal experiencia con entrevistas es de tipo creativo: editores, mercadólogos, diseñadores; sin embargo, también he tenido la oportunidad – y en algunos casos, el honor – de entrevistar a personas de otros caminos de la vida, abogados, psicólogos, contadores, arquitectos o ingenieros. Después de un buen número de entrevistas puedo decir – sin temor a equivocarme – que hay algunos errores básicos que pueden incidir de manera negativa en tu futuro dentro de una empresa, en ocasiones son fallas “bien intencionadas”, en otras se trata de un boicot interno que impide que aceptes una chamba en la que probablemente no serías feliz. Me parece que el gran reto es encontrar esos deslices y solucionarlos lo antes posible.

Llegar tarde

Comienzo por el más obvio de todos, llegar 5 minutos tarde a una entrevista es garantía de una primera mala impresión. Se debe llegar entre 30 minutos y una hora antes a la entrevista. Esta táctica tiene beneficios importantes, es muy común que candidatos fallen a su horario o cancelaciones, estar disponible con anterioridad te da la oportunidad inigualable de saltar lugares en la fila. Llegar a una entrevista de empleo con una demora obliga que la primera frase que salga de tu boca en una entrevista sea “perdón, pero había mucho tráfico” Una pésima señal de tu compromiso con el empleo. El lenguaje corporal cambia de manera radical, tu respiración es más pausada y tus ideas estarán en orden. Cada vez que doy una conferencia trato de ir solo, de tal manera que puedo concentrarme antes de comenzar, es el mismo principio. Evita manejar o usar cualquier transporte que te genera estrés, camina o toma un taxi, elimina de la ecuación todo elemento externo que te pueda alterar antes de la entrevista.

No puedes describir la solución

Hace tiempo aprendí que la forma más fácil de saber si una persona miente sobre sus logros es pedir que describan la forma en la que solucionaron el problema. Algunos hemos enfrentado situaciones difíciles que requieren un esfuerzo importante para solucionar un problema, en el proceso pensamos en alternativas y nos equivocamos, pero idealmente al final sacamos adelante el reto. En este camino se construye aprendizaje, mismo que no se olvida. Al escribir en nuestro CV sobre nuestros logros no tratemos de impresionar con batallas ganadas en las que no tuvimos mayor injerencia. Una de los errores más grandes – en mi opinión – es incluir éxitos ajenos de los que invariablemente tendremos poca idea de la forma en la que se lograron.

Sólo incluye tus logros, no temas en que serán insuficientes, lo más importante es describir claramente cuales son tu fortalezas. La contratación de una persona debe basarse en tus puntos a favor, no en cualidades ficticias.

No lo tomes tan a pecho

Uno de los temas que más veo en las entrevistas es un nerviosismo excesivo. Comienza la entrevista de una manera relajada, llegar a tiempo ayuda tremendamente a tener 10 minutos para observar tu entorno, apagar el móvil y controlar el ritmo cardíaco. Hay dos etapas en una contratación, la técnica y la de carácter personal. Ya pasaste el filtro técnico — es decir, sabes como hacer la chamba — ahora enfócate en una charla personal que permita dar una idea del tipo de persona que eres. No se trata de ser demasiado ligero o “confianzudo” se trata de una plática transparente y honesta. Relájate, mi mamá decía “lo es tuyo, tuyo será” es más posible que arruines la entrevista con nervios que si lo haces de manera tranquila.

Never underdress

Es preferible ser el mejor vestido de la fiesta que el peor vestido. Una de las máximas en el medio creativo es que la vestimenta formal te hace menos apetecible para trabajar en marketing. Estoy totalmente en contra de ese pensamiento. Sólo necesito un argumento para ganar: en el esfuerzo de vernos diferentes, terminamos por vernos todos iguales. Si no me creen vean la moda en hombres de usar barba o cualquier otro look actual y comprobarán que esa ruta no es la mejor.

Mi consejo es vestir con algo que refleje lo que representas. No irías a buscar un trabajo en un club de bikers vestido de traje. Ir con el traje de la primera comunión o un vestido arrugado no es buena idea. Elegir ropa cómoda es la solución, business casual funciona muy bien en la mayoría de las ocasiones. Mujeres, pantalón, falda y una camisa sin demasiado accesorios. Hombres, pantalón, camisa y un saco resulta bien por igual.

Pregunta, pregunta, pregunta

La entrevista de trabajo no debe ser un examen, el candidato que se sienta a contestar como si fuera un partido de baseball no ha entendido su rol.  Mi consejo es hacer preguntas para sustentar las respuestas, es decir, ¿qué espera de mi trabajo en esta empresa?, a partir de lo que el entrevistador te conteste puedes formular un discurso de tus fortalezas. El objetivo es construir un diálogo, comprender al jefe, objetivos, ideales y expectativas. Las mejores entrevistas que he tenido en mi vida son resultado de una charla en la que parecería que ya estamos trabajando juntos. Las preguntas que me hacen me dice mucho sobre las preocupaciones del candidato.

En mis entrevistas siempre incluyo la frase “tienes preguntas para mi” a partir de esto tengo una idea de si servirán o no en mi equipo. Las peores preguntas son las que tienen que ver con temas operativos y disciplinarios. ¿A qué hora entramos? o ¿a qué hora se come? las mejores ¿Cómo esperarías que mi trabajo tuviera impacto en la empresa? o mi favorita ¿en qué han fallado personas antes de mi en este puesto?

No es un error en una entrevista, son una serie de pequeños detalles los que dictan el éxito o fracaso.

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