En una gira por la selva Lacandona, el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador anunció que la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol) cambiará de nombre durante su mandato. Una vez que el representante de Morena asuma el poder, dicha dependencia se llamará “Secretaría del Bienestar”.

La noticia se difundió a través de un video publicado publicado en las redes sociales del político tabasqueño, en el que acompañado por María Luisa Albores González, quien quedará a cargo de dicho de organismo, también indicó que uno de los primeros proyectos de esta nueva secretaría será una iniciativa para sembrar un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables, lo que permitiría mejorar el medio ambiente y crear 400 mil empleos permanentes.

Aunque poco se sabe sobre la razón del cambio, es posible asumir que se trata de una acción que busca dar una nueva cara a una entidad de gobierno que ha estado marcada por presuntos actos de corrupción que no son nada menores, pero que es vital para cumplir una gran parte de las promesas de campaña que lo llevaron a ganar la preferencia de los votantes en las urnas.

Uno de los casos con mayor relevancia tuvo lugar durante el año pasado cuando se acusó a la Sedesol del desvió de 2 mil millones de pesos destinados para combatir la pobreza mediante la Universidad Autónoma del Estado de México y de Morelos.


Esta conclusión fue resultado de una investigación realizada por Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción, la cual detalla que “la Sedesol, entonces encabezada por Rosario Robles, tenía en 2013 un presupuesto de 555 millones de pesos para repartir 500,000 paquetes de alimentos, camisetas, gorras y para difundir la Cruzada Nacional contra el Hambre. Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó que solo se entregó el 7 por ciento de las despensas que supuestamente se habían comprado”, entre otras cosas.

El cambio de nombre es parte de una estrategia de branding que intenta dar un nuevo rostro a esta dependencia.

Para la ciudadanía, el tema no ha sido menor y el cambio de nombre se ha mantenido como tendencia en redes sociales. Según datos de TweetReach, los últimos 100 tweets al respecto han generado cerca de un millón 365 mil 660 impresiones con un total de 928 mil 886 cuentas alcanzadas.

Aunque algunos dieron crédito al cambio como una forma de mejorar la imagen de dicha secretaría, muchos otros criticaron la modificación entendiéndola como algo banal, sin sentido y con tintes “orwellianos”.

Aunque mucho se puede especular y poco aclarar con hechos sobre el rebranding de Sedesol, lo cierto es que este cambio -como cualquier otro dentro del ramo- deberá ser más que un cambio de nombre para lograr el objetivo que aparentemente se busca.

Recordemos que aunque el nombre y el logo son elementos vitales para conectar con las audiencias, los hallazgos de una reciente investigación de GfK, refieren al respecto que apostar por comunicar y demostrar valores como la confianza (87 por ciento), transparencia (73 por ciento) y respeto por los consumidores (67 por ciento) es vital para generar conexiones reales con los consumidores, tendencia que no deja de lado aquellas ejecuciones de marketing político que en un momento de transición como el que experimenta México serán sumamente importantes y serán especialmente criticadas por el público meta.