De la Carabela de Colón al WhatsApp

Colón con su iPhone XR a través del WhatsApp, invierte dos segundos para mandar un mensaje hasta España, foto incluida, del Descubrimiento de América.

Federico Torres

En 1980, los estudiantes de comunicación al concluir sus cuatro años de estudios querían convertirse en el Jacobo Zabludovsky de la televisión o la Lolita Ayala de la conducción. No existían en el plano laboral actividades definidas para los jóvenes egresados de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la época.

De hecho, para que se den una idea, estudiar comunicación por esos años era como estudiar nanotecnología o física cuántica en nuestros días. No exagero.

Represento a esa generación ochentera que fue cuestionada alguna vez por su abuelo en estos términos: “Hijo, tú que estudiaste comunicación, ven y arréglame la radio”.

Así estábamos en términos de percepción.

¿Cuánto ha evolucionado la comunicación?

Antes de contestar esta medular pregunta, déjenme contarles una historia que a mis alumnos les fascina.

Cristóbal Colón, el navegante Genovés, quien fuera financiado por los Reyes Católicos de España, Fernando e Isabel, se aventuró a la mar en busca de nuevas tierras. Después de cuatro largos meses, avistó tierra, a la cual llamó la Isla de San Salvador. Se instaló y después de un tiempo ordenó regresar a España para notificar a los Reyes sus hallazgos, invirtiendo algunos meses más en su regreso. Colón no tenía otros medios de comunicación a su alcance. Esta historia trasladada a nuestro época ¿cómo hubiera sido? Colón con su iPhone XR a través del WhatsApp, invierte dos segundos para mandar un mensaje hasta España, foto incluida, del Descubrimiento de América.

De este tamaño es el salto que ha dado la comunicación y la tecnología de 1492 a la fecha. La instantaneidad es ahora el nombre del juego.

La comunicación es una figura transversal para toda organización pública o privada. Es el crisol de todas las estrategias elaboradas por un gobernante o un CEO. El comunicador institucional se sienta en la mesa en donde opera el staff más cercano al que toma las grandes decisiones.

De esta forma, la comunicación dejó el anonimato y la baja percepción que tenía para desempeñar el rol estelar que proporciona identidad y rumbo, mensaje y operatividad.

Muchas veces, algunos gobernantes tenían al director de comunicación social solo como un relacionista público que atendía las necesidades de los miembros de la fuente especializada que da cobertura cotidianamente a las actividades de ese gobierno.

Esto también se acabó.

Hoy, el director de comunicación estratégica de un gobierno, en cualquiera de sus tres niveles, es quien marca la ruta y analiza los escenarios para lograr conectar con sus ciudadanos, en independencia de que desarrolla estrategias de publicidad digital y redes sociales.

El nuevo perfil del profesional de la comunicación nos lleva a apuntar que cinco de cada 10 directores de comunicación de un corporativo son comunicólogos y casi la totalidad de los directores de prensa y difusión de los gobiernos estatales, son egresados de comunicación o con estudios relacionados a la mercadotecnia o la administración. Muchos tienen un posgrado.

El presente análisis incluye también contemplar, para el responsable del área, actividades relativas al cabildeo y a la administración, debiendo conocer o estudiar temas de antropología, ética, sociología e interpretación de estudios de opinión y efectuar un certero manejo de las redes sociales. El nuevo paradigma de la comunicación en el mundo.

Una reflexión a manera de ejemplo:

El comunicador institucional debe resolver crisis de manera eficaz. Algo a lo que le llamo “saber ponchar el globo”. Veamos esto: El gigante de la aviación, Boeing, con sede en Seattle, Washington, está ante una fuerte crisis dado que su avión más popular el Boeing 737 MAX 8 ha tenido dos mortales accidentes en seis meses, perdiendo, vidas, ganancias y reputación. La tarea entonces del vocero y del asesor de comunicación de Boeing se pondrá a prueba y recomiendo documentarla para apreciar las soluciones que le ayuden a “ponchar este globo”.

La comunicación goza de cabal salud.

Nos encontraremos más adelante.

Federico Torres López