Gracias a las plataformas digitales, las revistas impresas han logrado potenciar sus alcances, se integran a las redes sociales para mostrarse en nuevos canales e integrarse a la conversación pública.

La diversificación de plataformas dibuja un aparente estancamiento en las inversiones publicitarias destinadas a las publicaciones impresas.

De acuerdo con el Departamento de Investigación de Merca2.0, en 2018 las revistas acapararon 1 mil 884 millones de pesos de la inversión total en medios; para este año se espera que la participación de las revistas impresas sea de sólo 1 mil 889 millones de pesos.

DIGITAL Y PRINT: RELACIÓN COMPLEJA

La situación puede explicarse por el desarrollo de las herramientas digitales que han propiciado una transformación en el modo de consumir contenidos: ha quedado superada la simple lectura de materiales impresos para integrar elementos multimedia capaces de ofrecer imágenes en movimiento, sonido y otras bondades.

En consecuencia, sin importar el estilo de sus contenidos o propuesta editorial, la mayoría de los medios impresos han buscado potenciar sus alcances para llegar a muchos más ojos y mentes que los que antaño solían consumirlos sólo a través de su adquisición en locales o por medio de una suscripción. La apuesta en digital es grande, pero igual de grande es conseguir un equilibrio ideal.

 

Virginia Núñez Pérez, directora de Contenidos e Imagen Corporativa de Condé Nast

La coexistencia del terreno digital e impreso se vuelve, por lo tanto, complicada, pero no imposible. Virginia Núñez Pérez, directora de Contenidos e Imagen Corporativa de Condé Nast México y Latinoamérica, considera que si bien puede haber transformaciones durante los próximos meses, esto no significa que vayan a desaparecer las ediciones impresas: “Seguramente algunos medios impresos desaparezcan fruto de los cambios sin que esto signifique que el print va a morir.

Cuando existía la radio y llegó la televisión todo el mundo auguraba que la radio dejaría de existir y nunca fue así”.

¿ABUSO EN DIGITAL?

Si bien las audiencias pueden exigir mayor apertura y exibilidad de acceso a la información gracias a las ventajas que digital ofrece, lo cierto es que los jugadores de la industria de revistas impresas no debería apostarlo todo a este terreno.

Los hábitos de consumo de información para el sector de las revistas, aunque está dividido mantiene cierto equilibrio que beneficia a las publicaciones impresas. A decir del estudio presentado, el formato impreso es el favorito de las audiencias (35.7 por ciento), seguido de cerca por el digital (30.1 por ciento), mientras que el 34.2 por ciento de los encuestados favorece ambas formas de entrega de la información.

Sin embargo, la industria parece desencantarse por lo digital, menospreciando el valor que mantiene el terreno impreso.

Para Jonathan Torres, director editorial de Forbes Latinoamérica,“las redacciones empiezan a privilegiar más lo digital por encima de lo impreso, cuando en realidad la parte impresa sigue siendo un mercado, un nicho importante que se está descuidando demasiado”.

IMPRESO NO ESTÁ MUERTO Y NO LO ESTARÁ

Si bien, las publicaciones digitales llevan varios años ganando terreno a las impresas, mucho debido por la necesidad de eficientar recursos y operaciones, lo cierto es que las revistas impresas están lejos de desaparecer, más aún, no dejan de ser un formato importante para la rentabilidad de los medios.

Podemos tomar como ejemplo el caso del The New York Times, que aunque hay que subrayar que es un diario y no una revista, su modelo de negocio bien podría ser aprendido por otro tipo de publicaciones.

Es decir, el medio se ha caracterizado por una exitosa apropiación de los medios digitales, misma que ha acompañado a sus lectores; al cierre del tercer trimestre de 2018 reportó un total de 2 millones 783 mil suscriptores, de los cuales, se destaca que al menos un millón consumen habitualmente la edición en papel.

De hecho, el medio destacó que en conjunto -digital y print- representan el 63 por ciento del total de sus ingresos y un 30 por ciento de publicidad. Entonces, las ventas de los ejemplares físicos siguen siendo una fuente importante de su rentabilidad.

Esta es una fórmula que bien podría aplicar a las revistas que, ante un usuario que rechaza la sobresaturación de la publicidad digital, ve cada vez más complicada la monetización de sus sitios. Entonces, los formatos impresos pueden seguir siendo un ingreso importante de su negocio.

Es como lo expone Genaro Mejía, director editorial de la revista Entrepeneur, quien considera que “para que exista una adecuada coexistencia entre el mundo digital y el impreso, se necesita la generación de comunidades y saber hacer una transición hacia públicos especializados”.

UN EQUILIBRIO ARMONIOSO

El impreso tiene un importante vínculo con el lector y, de hecho, de acuerdo con Columbia Journalism Review (CJR) este formato podría tener un importante ‘revival’ pues en mercados como el de Estados Unidos no han parado de aparecer nuevos títulos en papel, numero que supera las que cierran o migran sólo a digital; 205 nuevas publicaciones desde 2015.

Esto demuestra que las revistas físicas siguen atrayendo al lector, la clave estará en encontrar un equilibrio armonioso que combine las fortalezas de ambos formatos para ofrecer lo mejor de cada uno a las audiencias.

Es aquí donde vuelve a cobrar sentido la importancia del mensaje que se busca transmitir, en opinión de Elisa Cadenas Flores, directora comercial de Forbes Events, “revista es una historia que cuenta el contenido de una forma más profunda de lo que encuentras de manera digital. Si ya quieres ahondar en un tema, la revista te brinda la información”.

De hecho, para elector mexicano la calidad del contenido es la principal razón por la que consume alguna revista, así lo considera el 36.2 por ciento de los consultados por el Departamento de Investigación de Merca2.0.

En este contexto, hay que ver las virtudes que puede ofrecer esta simbiosis entre una revista impresa y online, donde elementos digitales como white paper han demostrado ser efectivos para atraer nuevos suscritores y la profundidad y análisis que se puede ofrecer en el print, como valor agregado a la información que conectar con el lector.

Al final, se trata de una relación que difícilmente concluirá en los próximos años, así que aquellas revisas que logren este equilibrio armonios serán aquellas que logren destacarse y conquistar a las audiencias.