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Daños colaterales por escándalos sexuales del Show Business

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Credibilidad por los suelos, mala reputación, desprestigio, cancelación de contratos, suspensión de publicidad, crisis de marcas. Las acusaciones por acoso o abuso sexual generan una onda expansiva que afecta directamente a las víctimas, pero también a familiares, amigos, empresas e industrias que rodean al o los famosos implicados.

Un presidente de los Estados Unidos, deportistas de élite, músicos famosos, productores de cine o fotógrafos de moda, el escándalo mediático que envuelve cada caso repercute, además, en los consumidores de productos y marcas vinculados a los acusados.

No hace mucho, los escándalos de Bill Clinton, Michael Jackson, Tiger Woods y Woody Allen cimbraron la Casa Blanca y la política mundial, la industria de la música, la Asociación Profesional de Golf y Hollywood.

Hoy los reflectores apuntan hacia Roman Polanski, Harvey Weinstein y Terry Richardson, tres poderosos e influyentes personajes que siempre operaron detrás de cámaras y sobre quienes recaen serias y abundantes acusaciones de acoso y abuso sexual.

Weinstein y las afectaciones a la marca Hollywood

Que la Academia haya otorgado un Oscar a un director acusado de pederasta, es igual de criticable que Hollywood haya guardado silencio por los presuntos abusos y acosos del productor Harvey Weinstein, contra actrices tan reconocidas como Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie, Mira Sorvino, Asia Argento, Ashley Judd, Cara Delevingne, Lucia Evans, Rose McGowan, Lysette Anthony y Mimi Haleyi, entre otras.

Hace unos días, Weinstein fue expulsado de la Academia de cine de Estados Unidos, que durante su carrera le concedió más de 300 nominaciones a sus películas producidas y 80 premios Oscar. Además, el estudio cinematográfico The Weistein Company, despidió a Harvey quien era su presidente y cofundador.

Las repercusiones del caso Weinstein alcanzan a su esposa Georgina Chapman y a su firma de moda Marchesa, que llegó a vestir a actrices vinculadas al productor como Penélope Cruz, Anne Hathaway o Sandra Bullock, quienes vistieron algunos diseños para sus alfombras rojas.

Foto Twitter: Weinstein y Chapman podría divorciarse

El escándalo ha provocado que diversas voces del medio de la farándula llamaran a boicotear Marchesa, marca que despuntó en poco tiempo gracias a que Weinstein “negociara” que varias actrices de sus producciones usaron los diseños en algún evento público.

Cate Blanchett, Jennifer Lopez, Halle Berry, Emma Watson, Renée Zellweger y Kate Hudson son otras actrices que participaron en producciones de Weinstein y que también llevaron diseños de la marca de su mujer durante la promoción de las películas.

En tanto surgen más señalamientos y acusaciones contra el productor de cintas tan exitosas como Gangs of New York, Pulp Fiction, Shakespeare in love y The English Patient, la policía de Nueva York mantienen investigaciones por dos presuntos crímenes sexuales, mientras que en Londres investigan algunas de las acusaciones y en Los Ángeles, detectives toman declaraciones a una actriz italiana que dijo haber sido violada por Weinstein en 2013.

Con todo lo anterior, es de sorprender que Weinstein no esté solo. Y es que la diseñadora de moda Donna Karan, amiga de su esposa, ha defendido a Weinstein al sugerir que la forma de vestirse de las mujeres implicadas ha sido causa de los acosos del productor.

“Miras en todo el mundo cómo se están vistiendo las mujeres y lo que están buscando con solo presentarse de esa forma. ¿Qué están pidiendo? Problemas”, fueron las declaraciones de la fundadora de la marca DNKY.

Karan es una de las pocas personas en defender públicamente a Weinstein al afirmar que el productor “ha hecho cosas fantásticas” y que tanto él como su esposa son “personas maravillosas”.

Pero sus comentarios fueron rebatidos de inmediato por Rose McGowan, una de las presuntas víctimas de Weinstein, que calificó a la diseñadora de “escoria con un vestido de lujo”.

En tanto, abogados de Allen & Overy, bufete londinense que representa al productor de 65 años, dos veces casado y padre de cinco hijos, indicaron que Weinstein podría comparecer ante tribunales civiles o penales y que, de lograr acuerdos extrajudiciales con las mujeres que lo han demandado, podrían llevarle a declararse en quiebra. Además de que su esposa le ha pedido el divorcio.

Según la revista Time, la fortuna de Harvey Weinstein se ha estimado entre 240 millones y 300 millones de dólares.

Terry Richardson o cómo reventar la industria de la moda

Desde sus inicios fue polémico e idolatrado, excéntrico y provocativo. Terry Richardson, de 52 años, nació en Nueva York y desde joven se vio involucrado con drogas y sexo, hasta que en los años 90 comenzó a hacer fotografías de adolescentes, drogadictos y homeless. Esto llevó al director de The Face, Phil Bicker, a ofrecerle su primera campaña en el mundo de la moda para la marca Katharine Hamnett.

El trabajo siempre controvertido de Richardson captó el interés de Gucci, Miu Miu, Hugo Boss o Sisley, así como de Marc Jacobs, Aldo, Supreme, Yves Saint Laurent y Tom Ford, para las cuales realizó múltiples campañas.

Foto Twitter: Imagen de Richardson para una de las campañas de Sisley

Fue asiduo fotógrafo de la revista Vogue, Vanity Fair y Glamour, medios impresos del corporativo Condé Nast, cuyos directivos prohibieron hace unos días utilizar las imágenes de Richardson, tras las múltiples acusaciones de acoso sexual que existen en su contra.

Su estilo, repleto de escenas sexuales y alusión a las drogas, es inconfundible en una industria marcada por el glamour y la exclusividad. Al respecto, Richardson llegó a declarar:

“Pienso que desnudarse es divertido. Cuando estás sobrio, dejas de beber o de drogarte; necesitas otros estímulos. Andar por ahí desnudo o practicar sexo ante un montón de gente es un ejemplo. Mi lema es no pedir a nadie que haga algo que yo mismo no haría”.

La controversia con Richardson más allá de su trabajo inició en 2014, cuando New York Magazine publicó un artículo titulado “El perverso caso de Terry Richardson”, en el que refería al fotógrafo como un depredador sexual al revelar una serie de denuncias en su contra por parte de varias modelos quienes aseguraban que él les pedía favores sexuales durante las sesiones.

Richardson siempre lo negó: “en ninguna sesión de fotos nos hemos quedado una chica y yo a solas. Había asistentes alrededor e incluso alguna chica traía a sus amigos a pasar el rato. No tomábamos drogas ni alcohol y el trabajo era de día. Solo éramos gente colaborando, explorando y haciendo fotos”, declaró hace 3 años.

Pero las acusaciones de abusos sexuales contra el fotógrafo se remontan a 2001, y algunas han hecho públicas desde 2004. Modelos como Coco Rocha, Rie Rasmussen o Charlotte Watters lo han acusado de tener un comportamiento sexual inapropiado, de explotar a las modelos jóvenes y de utilizar su posición para participar en actos sexuales con modelos durante sus sesiones.

Polanski: una vida de escándalo

El director de cine de origen polaco nacido en París, tiene actualmente 84 años. Ha sido considerado uno de los realizadores más influyentes de la época moderna del cine, pero su vida dentro de la industria involucra el asesinato de su esposa y varias acusaciones de pederastia.

Foto Pinterest: Polanski y Tate el día de su boda

La década de los 60 fue la mejor etapa de su vida. En esa época filmó algunas de sus películas más representativas (El cuchillo en el agua, Repulsión, Callejón sin salida, El bebé de Rosemary) y se consolidó en la industria fílmica de Estados Unidos con el rodaje de La danza de los vampiros, película donde conoció a Sharon Tate, de 23 años, con la que se casó en 1968, y quien un año después, con 8 meses de embarazo, fue asesinada en Los Ángeles, en una masacre ejecutada por ‘La Familia’, una banda criminal liderada por Charles Manson, ahora de 82 años, condenado a cadena perpetua.

Casi 10 años después, luego de filmar Chinatown, con Jack Nicholson, Polanski fue acusado de violar a Samantha Geimer, quien entonces tenía trece años. Abuso de una menor, sodomía y uso de drogas fueron los cargos por los que el cineasta se declaró culpable, pero mientras estaba en libertad condicional, huyó a París para evitar una probable sentencia de al menos 50 años de cárcel.

Al tener la nacionalidad francesa, Polanski evitó ser extraditado y desde entonces, ha evitado regresar a Estados Unidos, razón por la cual no acudió a recoger el Oscar como mejor director que la Academia le otorgó en 2002 por El Pianista, película por la cual también ganó la Palma de Oro, máximo galardón que otorga el Festival de Cannes.

Lo anterior no afectó entonces el prestigio de Polanski quien hace cinco años realizó uno de los mejores comerciales filmados por un cineasta. Es el caso de A Therapy, un spot para Prada, presentado en el Festival de Cannes de 2012, con las actuaciones de Ben Kingsley y Helena Bonham Carter.

En años recientes, Geimer, quien actualmente supera los 50 años de edad, dijo haber perdonado a Polanski, por lo que los señalamientos contra el cineasta pararon solo por un momento, hasta que en 2010, Charlotte Lewis denunció haber sido abusada sexualmente cuando ella tenía 16 años.

Este mismo año surgieron dos casos más: el de Robin y Renate Langer, cuyos presuntos abusos se remontan a la década de los 70, cuando ambas mujeres tenían entre 15 y 16 años, respectivamente.

Luego de los recientes escándalos mediáticos por abuso sexual que involucran a Hollywood, surgió una nueva acusación contra Polanski: Marianne Barnard afirma haber sido violada por el cineasta en 1975, cuando ella tenía 10 años de edad.

De acuerdo con la versión de Barnard, el abuso se habría consumado en 1975 -dos años antes del caso Geimer- luego de una sesión fotográfica en traje de baño que Polanski realizó a la menor. Marianne Barnard habló recientemente con la prensa británica de su estrés postraumático y claustrofobia como consecuencia del abuso, pero decidió denunciar luego de los múltiples señalamientos de abuso sexual vinculadas al productor Harvey Weinstein.

La cloaca se ha destapado y los tres casos analizados son muestra de perversiones, delitos y escándalos ocurridos en la industria de la moda y el entretenimiento.

Si bien son emblemáticos y atraen la atención mediática de millones de personas en el mundo, al tratarse de reconocidas figuras de la industria, el problema de la violencia, acoso y abuso sexual hacia las mujeres repercute en todos la sociedades y en todos los países.

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