Cuidado, a las palabras no se las lleva el viento, las leen tus clientes

Escribimos como nos enseñaron en la escuela y a todos nos enseñaron igual. Así escribimos nuestras páginas web, nuestros blogs, los posts, anuncios en las redes sociales e incluso en los medios tradicionales, de manera que todo se lee casi igual, todo parece ser lo mismo.

¿Será por ello que la gran mayoría de los anuncios se parecen muchísimo en estructura, en el lenguaje y la manera de hablarle a los clientes y claro, obtienen resultados similares? Pues esto es tan grave que no permite que miles de marcas destaquen de su competencia, y por ello, tampoco alcancen las ventas deseadas.

Entonces, ¿qué hacer? Escribir diferente, textos que logren persuadir a los clientes potenciales. ¿Y con tan solo cambiar las palabras es suficiente para revertir esta situación? Sí, utilizando copywriting que es de gran efectividad para distinguir a tu marca de las otras e impulsar tus ventas, pero antes es crucial revisar si estás comunicando sólo un beneficio, único y poderoso, distinto al de la competencia o tus mensajes tienen una lista de tres, cuatro y hasta cinco; debes tener la certeza de que la razón por la que puedes ofrecer ese beneficio único es sólida, creíble, verdadera; estar seguro de conocer a fondo a tu cliente, saber qué lo mueve a desear un producto o servicio como el tuyo y así, analizar todos los aspectos indispensables para poder comunicar con precisión, claridad y de manera distinta.

Pero como a las palabras no se las lleva el viento, sí las leen las personas, ahí está el peligro o la oportunidad. Debes comprender antes que nada que no le debes vender a la cara al cliente, a nadie le agrada eso, la idea es que él sea el que te compre, para ello es necesario darle los argumentos correctos que le ayuden a decidirse por tu producto y no por el de la competencia -que es lo que consigue el arte del copywriting- y estas razones que le das son cruciales para él porque después las usará para justificar su compra ante otros: ¡¿Te compraste una tablet?! Sí, ¿tú crees? Mira, elegí esta porque tiene… y además tiene…, ten, ¿verdad que no pesa? Así puedo llevarla a todas partes y leer mis libros y… Echará mano de todo lo que leyó en tu anuncio, porque además, le será de gran utilidad como reforzamiento de conducta, para sentir que hizo la mejor compra.

Al escribir como todos lo hacen, es fácil caer en el error común, las ambigüedades. El copy en cambio es preciso y no da lugar a múltiples interpretaciones. Es recomendable escribir como hablas, utilizar el lenguaje coloquial, pero al igual que el verbal, el escrito comete errores de claridad y eso confunde y distrae a los clientes. Un ejemplo de esto en el que verás la gran diferencia es: En lugar de decir en el encabezado de tu anuncio “5 cosas que puedes hacer en Tulúm” prueba a decir “5 consejos para disfrutar al máximo el esplendor de Tulúm.” Cosas, es ambiguo, consejos, es preciso.

Como sugerí la semana pasada: cuida a las palabras y ellas cuidarán de tu marca, porque te aseguro que no se las lleva el viento.

Hasta el próximo miércoles.

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