Cuál será tu trabajo en la era después de Enrique Peña Nieto

Por Alvaro Rattinger
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Comienzo por decir que no soy uno de esos mexicanos que piensa que su país es el peor lugar del mundo y que su gobierno es lo peor que podría haber sucedido a la raza humana. Honestamente creo que México es un gran país con un potencial enorme, nuestros gobernantes claramente no son los mejores del planeta pero han tenido algunos aciertos en los últimos 50 años. El país es mucho mejor de lo que conocí hace una década, es cierto hay oportunidades de mejora; sin embargo, al menos en marketing las cosas han avanzado de manera importante. No quiero entrar en la discusión de lo que falla en nuestro país, hay suficientes columnistas que dedican su vida a ello, por lo contrario hablaré de lo que sucede en nuestro entorno inmediato que me parece más relevante.

Las reformas estructurales propuestas por los últimos tres gobiernos han cambiado la cara del comercio de nuestro país, algunas son acertadas en mi opinión, otras no tanto. La discusión tristemente se ha centrado demasiado en factores internos y se ha hecho poco análisis de los temas exógenos. Nuestro empleo depende más de lo que decida un grupo de personas en California que de iniciativas gubernamentales y hasta que no comprendamos eso no tendremos oportunidades para crecer. En los próximos tres años sucederán dos cosas en México, primero, tendremos elecciones para una nueva presidencia, en segundo lugar se consolidarán a nivel global las plataformas de la llamada Uber-Economía en la unión americana. Veamos Facebook como ejemplo, hoy comprar un espacio publicitario en esa empresa implica que podrías recibir un comprobante de pago de su oficina en Singapur o Irlanda, no en California y mucho menos México. No es algo ilegal, pero nos da una pincelada de lo que significa en realidad ser una empresa global. Se compara constantemente a la televisión con las redes sociales pero no he escuchado nunca a un analista reconocer que Televisa paga más impuestos que Facebook en México y crea muchos más empleos. Los gobiernos —en todo el mundo— están totalmente rezagados, ni siquiera tienen un mecanismo para saber que hacen este tipo de empresas, el mundo digital hará que muchos de nosotros terminemos por trabajar contractualmente, es decir, pocas horas sin ningún mecanismo de seguridad social. Por lo menos Hillary Clinton ya mencionó en un discurso esta semana que está consciente del problema y que es necesario hacer algo al respecto.

Presumo que el problema de rotación de empleados será todavía más grave en unos años, no se trata de una persecución infinita de crecimiento y dinero, el problema es falta de compromiso. Los nuevas generaciones cada vez verán menos valor a dedicar su vida a una empresa y saltarán de un contrato a otro. En una conferencia esta semana un estudiante de marketing me decía que durante las tardes se dedicaba a dar servicios de Uber con lo que sumaba varios miles de pesos al mes, probablemente más de lo que ganaría como becario en una empresa. Es cierto, la decisión monetaria es simple, conviene más ser chofer de Uber que becario; sin embargo, en el largo plazo el sueldo de Uber tendrá un tope y los compañeros que se dedicaron a construir una carrera y reputación lo rebasarán.

Hay mucha discusión sobre la falta de incremento de salarios en la unión americana y el resto de América; sin embargo, debemos aceptar que el problema central puede ser la falta de trayectoria dentro de las empresas. Si una persona saldrá de un empleo en menos de un año no hay un incentivo de aumentar los sueldos, la empresa simplemente buscará al siguiente participante. Es una especie de “juego de las sillas”, el que se para a buscar un lugar pierde en el largo plazo.

Los mismo sucede en la contratación de proveedores de marketing, si el cliente cambia de agencia cada 3 meses seguramente logrará encontrar mejores precios, pero garantizo que el compromiso del dueño de la agencia será de manera proporcional menor. Si el director de la agencia sabe que tendrá que competir cada tres meses por un contrato no verá ningún valor en construir una relación a largo plazo y estará más interesado en buscar nuevos clientes que los actuales.

La lucha será entonces por la búsqueda eterna de compromiso. Hoy recién egresados no ven mayor peligro en cambiar de empleo en periodos pequeños pero supongo que las empresas comenzarán a pagar más por lealtad. Es cierto, hoy puedes al mismo tiempo ser chofer de Uber, consultor en UpWork y empleado en una empresa, en tres meses cambiar todo eso para viajar por el mundo. La pregunta que nadie puede resolver es cuál de las dos estrategias será mejor en el largo plazo.

En conclusión, hablar mal de nuestro país/gobierno no va a resolver el problema en lo más mínimo. Es irrelevante el número de críticas que podamos hacer en redes sociales a personajes de la política. La solución está en comprender lo qué podemos hacer para mejorar nuestra situación personal, laboral y empresarial. Estamos tan distraídos con las quejas, burlas e insultos que considero hemos perdido la capacidad de cuestionar nuestro entorno y comprender que el mundo cambia mientras nosotros nos quejamos. Enrique Peña Nieto se irá en tres años para bien o para mal, ¿dónde queremos estar cuando suceda?

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