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Así escalan los crímenes de odio en adolescentes de EU

Los últimos 20 años en EU, los crímenes de odio en adolescentes no han aumentado, pero sí el uso de armas de fuego y la exposición de los ataques.

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  • La mayor cifra de víctimas de delitos de odio en EU apunta a motivos de raza, etnia y ascendencia.

  • Los adolescentes con recepción histórica racista reciben mensajes que pueden aumentar el odio hacia las minorías.

  • Los crímenes de adolescentes no han aumentado, sino al contrario disminuido, pero la violencia ejercida incrementa en el uso de armas y exposición, por ejemplo, con el uso de las redes sociales.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (EU), las víctimas de incidentes de delitos de odio en 2020 fueron mayoritariamente por raza, etnia y ascendencia en un 61.8 por ciento, orientación sexual en un 20 por ciento y religión en un 13.3 por ciento. De ese porcentaje de víctimas, algunos agresores son adolescentes debido a su vulnerabilidad a la polarización, los mensajes racistas y xenófobos. En consecuencia, los últimos 20 años, los crímenes de odio no han aumentado, pero sí el uso de armas de fuego y la exposición de la realización del ataque frente a comunidades de jóvenes. 

Según un análisis de datos de los delitos crímenes cometidos por menores de entre 12 y 17 años en Estados Unidos de 1980 a 2016 realizado por America’s Children: Key National Indicators of Well-Being, 2018, el año 1993 fue uno de los más violentos con un millón 108 mil crímenes y de esa fecha en adelante los crímenes han ido a la baja. Para 2016, se alcanzaron bajas históricas que alcanzaron los 182 mil y la reducción continuó hasta 2019 donde llegó a 146 mil delitos.

Al hablar de crímenes realizados por menores no refiere a aquellos que son realizados con ira o rabia, sino a los que son un sesgo contra personas o grupos con características definidas.

Como se mencionó anteriormente, los crímenes de odio más comunes son los que se realizan por motivo de raza y no es para menos, históricamente, el racismo y la supremacía blanca juegan un rol centran en la conformación de la nación.

El origen del racismo no es por motivos sociales naturales, sino por las instituciones, quienes marcaron el parteaguas de su existencia y tiene su origen en 1787 cuando en la Convención Constituyente se determinó que un esclavo sería considerado como 3/5 de un hombre libre. Para 1820 y 1830 se limitó el derecho a voto de las personas negras y se les prohibieron actividades y aunque con la Guerra Civil (1861-1865) pareciera que se reconfiguró el racismo, la realidad es que no, apuntan datos de Carbone y Valeria Lourdes en su investigación “Raza y Racismo: ¿el motor de la historia de los Estados Unidos? Un acercamiento a la relación entre raza, racismo y clase en la historia norteamericana”.

Con esa evolución histórica del racismo, en la actualidad perdura la creencia ideológica de la supremacía blanca sobre las diferentes razas que integran la sociedad norteamericana.

Según United States Censos Bureu, aunque la población de raza blanca sigue siendo un grupo racial más grande en los Estados Unidos, con 204.3 millones de personas, en 2020, la población multirracial se conformó por 33.8 millones de personas; las razas 49.9 millones y la población negra con 46.9 millones.

 

Exposición a violencia y accesibilidad a armas perpetuas crímenes de odio en adolescentes estadounidenses

Teniendo el precedente de que el racismo es histórico, institucional y perpetuado por ideologías, los adolescentes americanos en promedio presencian un número creciente de actos de violencia por medio de televisión, cine y mediante los juegos de computadoras y la mayoría involucra armas de fuego. Eso, no quiere decir que todos los jóvenes que experimenten y vivan en su vida cotidiana violencia vayan a cometer delitos, solo es un factor que se une a “múltiples conductas problemáticas que afectan su bienestar, incluido el uso de drogas, conductas sexuales de alto riesgo y problemas en la escuela”, apunta ChilStats Forum on Child and Family Statistics.

El acceso a las armas en los hogares estadounidenses es un impulso frente a las características anteriores, de acuerdo con American Academy of Child & Adolescent, el 39 por ciento de todas las casas en la nación cuentan con un arma de fuego y el 24 por ciento tiene un arma de mano.

El análisis anterior da pauta para retomar algunos de los crímenes de adolescentes más recientes relacionados con crímenes de odio. El día de ayer, un joven de 18 años disparó un rifle de asalto en un supermercado de Buffalo, Nueva York, y transmitió en vivo el ataque por Twitch. De las 13 personas que recibieron disparos fueron negros y dos víctimas caucásicas. Ello, junto con un manifiesto que hablaba del reemplazo de estadounidenses blancos por minorías: lo que catálogo al crimen como uno extremo por motivos raciales.

Asimismo, el 30 de noviembre de 2021, un estudiante adolescente en Oxford Michigan abrió fuego y cuatro estudiantes murieron y otras siete personas resultaron heridas; el 18 de mayo de 2018 en Santa Fe, Texas, un estudiante de 17 años abrió fuego contra sus compañeros y un maestro; el 14 de febrero del mismo año, un ex alumno de la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, mató a 17 estudiantes.

La lista se puede seguir expandiendo con el historial de violencia y delitos graves en la adolescencia estadounidense por odio.

Una reestructuración ideológica desde lo institucional podría ser la solución para disminuir la polarización contra las diferentes razas que convergen en la nación norteamericana; no obstante, el recurso inmediato es la educación y el acercamiento de los padres de familia para que se desarticulen las manifestaciones y extremismos por razones de raza, color, ascendencia, origen y otras características.

De acuerdo con Haz Fundación, cada vez son más las organizaciones, movimientos y centros educativos que están trabajando para que los jóvenes identifiquen el discurso de odio, frenen su expansión y se enfrenten a él.

 

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