Crear un logotipo tiene su ciencia

Los libros sobre comunicación contienen reflexiones relacionadas con el impacto de los medios en la conducta de las masas; sobre cómo deben estructurar los mensajes para permear en las audiencias, pero pocos contienen información sobre los procesos que deben seguirse para crear grafismos partiendo de conceptos

Uno de los obstáculos que encuentran quienes tienen interés en familiarizarse con las técnicas de la comunicación es la falta de bibliografía especializada con contenido práctico. Los libros sobre comunicación contienen reflexiones relacionadas con el impacto de los medios en la conducta de las masas; sobre cómo deben estructurar los mensajes para permear en las audiencias, por citar algunos temas, pero pocos contienen información sobre los procesos que deben seguirse para crear grafismos partiendo de conceptos.

El logotipo es un símbolo formado por imágenes o letras que sirve para identificar una empresa, marca, institución o sociedad y las cosas que tienen relación con ellas.

Lo más importante de un logotipo es que sea:

LEGIBLE independientemente del tamaño al que lo usemos.

RESPONSIVE, que podamos adaptarlo a diferentes escalas y formatos sin perder su esencia (imprescindible con la importancia que han tomado las redes sociales y las webs adaptativas).

REPRODUCIBLE en cualquier material.

Que genere IMPACTO VISUAL, de manera que nos llame la atención a simple vista y sea fácilmente recordado.

ATEMPORAL Y ÚNICO, diferenciándose dentro de la competencia y con un diseño perdurable en el tiempo.

Los criterios para desarrollar un logotipo no se reducen a la estética y buen manejo de los colores. Es un proceso básicamente conceptual. Así lo explica Juan Carlos Fernández en el libro Créalogo, de su autoría. Describe sencilla y claramente el proceso de creación de un logo, desde la inspiración para empezar a bocetar, hasta convencer al cliente de que lo que tiene en sus manos es una marca que le ayudará a sobresalir en su sector.

“La labor de los diseñadores y comunicadores no empieza ni termina frente al papel ni la pantalla. Inicia cuando buscamos ideas y experiencias nuevas, cuando identificamos fuentes de inspiración innovadoras, para crear herramientas que nos permitan producir nuevas formas de expresión para las empresas”, dice Juan Caros Fernández.

Un proyecto de desarrollo de marca debe ayudar a la empresa a revelar su propia identidad y a descubrirse en función de sus fortalezas. Debe delinear el trayecto histórico y la dirección que indica su visión, y refrendar las promesas que hace a sus colaboradores, compradores, accionistas y sociedad en general.

En los procesos de creación o de reposicionamiento de marcas, el logotipo es una herramienta fundamental.

El desarrollo de la identidad gráfica debe a la vez organizar todo el sistema de recursos – logos, colores, tipografías, imágenes y mensajes – para dotarla de los vehículos de comunicación necesarios.

El logotipo debe transmitir eficientemente la esencia de la organización o del producto que identifica. Es una síntesis de la personalidad de la empresa, institución o del producto.