• De acuerdo con Statista, este 2019 el streaming de video generará ingresos por 24 mil 837 mdd a escala global

  • A pesar de estas ganancias, los servicios de la industria apenas tienen una penetración del 14.6 por ciento mundial

  • Los videos más vistos en YouTube son Despacito, Shape of You y See You Again; todos ellos contenidos musicales

El modelo de YouTube le permite ser líder en varias industrias. Gracias a Google, reúne unos tres mil 960 millones de dólares (mdd) anuales en publicidad. Y por su enfoque (más o menos) dirigido a la comunidad, es también una de las redes sociales líderes a escala global. Pero donde tiene más oportunidades de crecimiento es en el jugoso mercado del streaming de video. Un segmento que, para 2025, se espera alcance los 124 mil 570 mdd a escala global.

La plataforma sabe de este potencial y ha apostado fuerte a este prospecto. Durante su Brandcast en Nueva York, la compañía anunció un considerable paquete de contenido original. De acuerdo con Adweek, YouTube trabaja con Justin Bieber en un “proyecto ultra-secreto”. También tendrá otros proyectos en la industria de la música, en específico en alianza con Maluma y el festival musical Lollapalooza. Pero la plataforma tiene más planes en camino.

Con Paris Hilton quiere crear un documental que retrate la evolución de la socialité en los últimos años. También producirá talkshows mensuales con reconocidos autores y un par de series sobre tecnología, cine y cultura pop. Además apostará por series interactivas de la mano del youtuber Markiplier y renovará Cobra Kai al menos hasta su tercera temporada. Pero más importante aún, YouTube tiene planeado ofrecer todo este contenido gratuitamente

El adiós de YouTube al modelo de suscripción

De acuerdo con la red social, todos los contenidos originales en su plataforma se soportarán a través de anuncios y publicidad. La estrategia no es rara para YouTube, que desde sus inicios se ha sostenido de comerciales. Pero dentro de la industria del streaming, prácticamente ninguno de los grandes representantes de la industria tiene un acercamiento similar. Mucho menos cuando se refiere a sus series y contenidos originales.

Hulu tiene una opción Ad-supported, pero incluso ésta se sostiene parcialmente de suscripciones. Netflix, a pesar de las estimaciones de la industria, se rehúsa a aceptar dentro de su plataforma ningún tipo de anuncio. Hay jugadores menores como Crunchyroll que sí tienen alternativas abiertas, pero limitan de forma importante su biblioteca. YouTube sería el primer grande de la Guerra Fría del streaming en adoptar plenamente el modelo gratuito.

La estrategia de YouTube parece prudente. El Interactive Advertising Bureau (IAB) anunció hace unos días que el video digital, en particular el contenido original, será una herramienta atractiva para anunciantes en 2019. Además, abrir las puertas a todo mundo podría atraer un público considerable muy rápido. Y como su estrategia es consistente con su modelo, no se arriesga a sufrir las consecuencias negativas que otros rivales enfrentarían en este camino.

Al mismo tiempo, no está libre de sus riesgos. Si YouTube liga sus ingresos a la cantidad de impresiones que tienen sus contenidos, se verá obligada a producir series y películas de muy alta tasa de interacción. Cualquier iniciativa que no consiga generar ingresos suficientes para justificar su producción, debe desaparecer. En este sentido, la plataforma de video podría caer en el error de priorizar (otra vez) la viralización por encima de la calidad de sus materiales.