Conociendo de nuevo al consumidor

El mundo evoluciona constantemente, a nivelo político, social y económico. Y con ello también evoluciona el consumidor.

Consumidor

El mundo evoluciona constantemente, a nivelo político, social y económico. Y con ello también evoluciona el consumidor.

Antes, la tendencia a seguir como estrategia de marketing era dirigir las campañas a grupos poblacionales con ciertas características generales. Sin embargo, hoy en día la industria tiene acceso a plataformas digitales que sirven como herramientas para conocer más a fondo a sus consumidores.

Hoy en día, sabemos que un abogado que disfruta de manejar un automóvil de lujo y usar trajes de diseñador, también puede tener un gusto por la cocina orgánica y disfrutar de hacer las compras en tiendas que garanticen que los productos son naturales y frescos.

También podríamos encontrarnos a una empresaria con una agenda ocupada pero que también es madre de familia y se preocupa por el bienestar de su hogar. Es decir, los mercados empiezan a mezclarse.

Nuevos factores como el tipo de cambio, la automatización de los procesos de manufactura, la globalización de las marcas, etc, también influyen en el comportamiento del consumidor. Los estereotipos de antes ya no son suficientes para llegar al consumidor, ahora hay que conocerlos de nuevo y hay que estarlos conociendo constantemente.

De acuerdo con el Whitepaper de Tendencias de Marketing 2018, a partir de ahora, para conectar con el consumidor, las marcas deberán partir desde una hiperpersonalización. Las tecnologías como: el Internet de las cosas, el Big Data y la inteligencia artificial, serán herramientas clave para el desarrollo de nuevas estrategias de mercadotecnia que sean compatibles con las necesidades del mercado.

El consumidor de hoy es más espontáneo. De acuerdo con un estudio de Accenture, el 78 por ciento de los consumidores dicen que son menos leales a las marcas que hace 3 años.

Podemos encontrar nuevas estrategias como la de Forgiving by design que sugiere a las marcas tomar en cuenta que las necesidades de los consumidores cada vez son más complejas, y es necesario que “perdonen” las decisiones de sus clientes y se readapten a sus nuevas demandas.