Concluido el Mundial se roban dos estatuas de Zabivaka con valor de 11 mil dólares

Los robos se dieron en zonas donde no había cámaras monitoreando, por lo que las figuras fueron fáciles de hurtar, de acuerdo con reportes policiales.

Zabivaka
Foto: Bigstock

La mascota de Rusia 2018, Zabivaka, se ha convertido en un objeto muy deseado por los ladrones, ya que en sólo unos días han sido robadas dos estatuas del simpático lobo en San Petersburgo.

La policía de esa ciudad informó este martes la desaparición de la segunda estatua de la mascota, de casi dos metros de alto, un día después de conocerse la desaparición de su “hermano”, ocurrida la semana pasada.

“Acaban de poner una denuncia sobre el robo”, dijo un portavoz policial a la prensa local. La segunda figura estaba ubicada en la Plaza de San Petesburgo y las autoridades no se explican como pudieron llevársela sin que nadie se enterara.

El lunes las autoridades informaron de la desaparición de otra estatua del barrio Kurortni, a orillas del golfo de Finlandia, de una figura de la mascota oficial de la Copa Mundial también de casi dos metros de altura.

Según fuentes oficiales, en el lugar del hurto “no había cámaras de vigilancia”, lo que dificulta la identificación del autor del delito y tampoco se sabe en qué momento exacto se la llevaron.

El valor de ambas estatuas extraviadas asciende a 700 mil rublos, unos 11 mil dólares.

Una tercera estatua de la mascota, colocada en el barrio Kurortni en vísperas de la cita mundialista, será trasladada ahora a un lugar más seguro para evitar que corra la suerte de las dos primeras.

El lobo Zabivaka fue elegido como la mascota oficial del Mundial de Rusia 2018, luego de obtener la mayoría de votos en 2016, entre el tigre siberiano y el gato común.

Además de ser uno de los personajes más populares de los cuentos infantiles rusos desde tiempo inmemorial, el lobo es el protagonista de uno de los dibujos animados más conocidos en este país.

Rusia eligió al famoso osito Misha para los Juegos Olímpicos de Moscú (1980) y para los Juegos de Invierno de Sochi de 2014 optó por una decisión salomónica: el oso polar, el leopardo de las nieves y la liebre.

A lo largo de la historia de los mundiales ha habido mascotas de todas las clases, desde niños a naranjas, pimientos y animales (leones, leopardo, perros y gallos), pero nunca un tigre.