• En 2014, Nest se integró al conglomerado tecnológico de Alphabet tras un pago de tres mil 200 millones de dólares

  • Los ingresos de la compañía propiedad de Google pertenecen al segmento más pequeño del grupo

  • Google Home, Google Home Mini, Google Wifi y Chromcast pasarán a ser parte de Google Nest

El Google I/O 2019 fue un evento lleno de sorpresas. La subsidiaria de Alphabet no solo amenizó los minutos previos a la conferencia con música mezclada por una Inteligencia Artificial DJ. También presumió un nuevo sistema operativo móvil, modelos más baratos de Pixel 3A, modo incógnito para Maps y un prototipo de teléfono plegable. Pero una de las noticias más relevantes fue el estado de su unidad de negocio de hogares inteligentes.

La compañía Nest, que la tecnológica adquirió desde 2014, pasará a llamarse Google Nest. Este rebranding, sin embargo, no es únicamente para estandarizar el nombre del negocio. El anuncio también fue acompañado de noticias para su línea de productos y algunas nuevas funcionalidades dirigidas a cuidar la privacidad de los consumidores. Con el movimiento, la compañía también migrará varios productos para que vivan bajo la nueva marca.

El gran lanzamiento de la compañía en esta área fue Google Nest Hub. El dispositivo ya había sido filtrado a finales de marzo pasado. De acuerdo con la compañía, es una combinación entre Google Home Max, Nest Camera y Google Home Hub en un solo aparato. La marca también anunció que quitará la habilidad a los usuarios de apagar manualmente el foco de “grabando”. Esto, con la meta de evitar que una invasión de privacidad pase desapercibida.

Google aviva competencia en hogares inteligentes

Otras compañías han mostrado sus ambiciones por internarse en la industria de los hogares inteligentes. Facebook mostró los colmillos en 2018 con la llegada de Portal. A pesar de tener planes de lanzar su propia asistente de voz acompañante, la participación de la red social en el mercado ha sido tibia. Caso contrario el de Alexa, que es uno de los grandes representantes del segmento e incluso se atrevió a presumir sus buenos resultados durante la Google I/O.

Consolidar el negocio podría ser positivo. Después de dejar a Nest relegado por varios años, ahora le otorgará la pista para brillar. Con una buena estrategia de mercadotecnia, se puede posicionar a la marca como una propuesta innovadora y fresca en el mercado. Pero una que, como dice su nuevo nombre, todavía tiene claramente el respaldo de la tecnológica. La iniciativa también le permitirá concentrar esfuerzos en smart homes en una única unidad.

Por otro lado, el cambio podría ser demasiado pequeño como para tener efectos cruciales en el modelo de negocio. Al final, un proceso de rebranding debería esta acompañado de un cambio profundo de la marca como un todo. Y por cómo lo describe la compañía, la transformación de Nest es bastante superficial. Así pues, si el cambio de nombre sirve como indicación del futuro del negocio de la tecnológica, se puede esperar que sea también muy modesto.