Con niveles de contaminación en el aire nunca antes vistos, en la Ciudad de México se decretó contingencia ambiental, hecho que ha modificado las actividades ha realizarse en la capital del país. Dentro de estos eventos uno que causa especial interés entre los ciudadanos es el partido de semifinales del Torneo de Clausura 2019 que se jugaría entre América y Leon en el Estadio Azteca el día de hoy.

Ante los altos índices de contaminación en el aire, la sede de este encuentro se traslado a Querétaro, por lo que los aficionados que esperaban disfrutar del partido en el Coloso de Santa Úrsula se quedarán sin gritar gol desde su butaca.

En principio, Ticketmaster (empresa encargada de los boletos) aseguró que los boletos comprados para el duelo serán reembolsados de la siguiente manera:

  • Si las entradas fueron adquiridas por vía telefónica o por Internet, el reembolso se aplicará a partir de hoy de manera automática a su tarjeta de crédito o débito.
  • Si se adquirieron en taquilla o en cualquier centro Ticketmaster, deberás acudir al mismo lugar a partir del 20 de mayo (si el pago fue con tarjeta deberás llevarla junto a tu INE).


Contaminación le pone el pie al negocio del futbol

Para nadie es un secreto que el futbol es uno de los eventos de entretenimiento que mayores ingresos genera en el país, negocio que se ahora y tomando como ejemplo lo que sucede con el duelo entre América y León se verá afectado.

Algunos números lo dejan en claro. Hasta el año pasado, un análisis de AS, indicaba que, por ejemplo, la suma total de asistentes en cada estadio de la Liga MX, partido a partido, fue de 9 millones 497 mil 725 en 418 partidos que disputaron los clubes de Primera División en la  Liga MX y Copa MX, con un promedio general de 22 mil 722.

A esto se suma la cantidad de patrocinadores que absorbe dicho deporte. La misma fuente destaca que cuando los patrocinios se leen por liga, la Liga MX se mantiene a la cabeza con 153 sponsors, seguida de la LMB (126), Ascenso MX (120) y la Liga Mexicana del Pacífico (59).

Con el cambio repentino de sede, aquello que las empresas, equipos y recintos esperaban ganar (en termino de asistencia, venta de alimentos, activaciones, por ejemplo) ahora se verá mermado.

Más allá del juego de pelota

Lo cierto es que esto sólo es una muestra de los impactos económicos que la contaminación represan para cualquier ciudad.

En principio, estimaciones de mencionadas por MéxiC02, indican que en el país cerca de 100 mil personas sufren problemas de salud relacionados con los altos índices de contaminación, hecho que se traduce en un costo para el sector salud, el fisco así como para el sector empresarial ante la ausencia de trabajadores y la baja en productividad.

De esta manera, un cálculo relacionado con los problemas ambientales sufridos en el país indica que la contaminación en México genera pérdidas económicas superiores al 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con el Inegi.

Se estima que estos problemas ambientales costaron durante 2015 cerca de 600 mil millones de pesos, mientras que entre 2003 a 2015, los gastos para atender la contaminación en el país aumentaron 2.4 por ciento por año.

Para ser más específicos, en el Valle de México, según lo publicado por el Instituto de Mexicano para la Competitividad, hasta 2017 se calculaba que como consecuencia de la contaminación eran registrados mil 147 millones 496 mil 451 pesos perdidos en productividad; 214 millones mil 868 pesos gastados por el sector Salud para un total de mil 361 millones 498 mil 319 pesos, cifra equivalente a cinco veces lo que gastó el IMSS durante 2010 para medicinas para la Ciudad de México.

DE esta manera, para las empresas sumarse a acciones e iniciativas pro ambiente no es simplemente una cuestión de imagen o mercadotecnia. Se trata de mantener en buen estado la cadena de valor que soporta sus negocios.