¿Cómo se mide prestigio de marcas y productos a través de internet?

Tips para elevar la calidad del servicio a clientes de tu empresa
  • Redes sociales, foros, blogs y otros espacios de internet hacen que las marcas y sus productos se sometan al escrutinio del consumidor.

  • Con esta práctica, las marcas obtienen de primera mano la opinión y puntos de vista de los consumidores finales.

  • No siempre generan confianza o credibilidad aquellas páginas que sólo contienen comentarios positivos.

El prestigio de las marcas, sus productos y sus servicios se define con base en las opiniones de especialistas, expertos e instancias certificadas -como Profeco, que recoge quejas de los consumidores en nuestro país-, pero gracias a la tecnología también ha podido tomar forma a partir de los alcances de internet.

Las redes sociales, foros, blogs y los espacios para emitir opiniones a través de internet han logrado que las marcas y sus productos se sometan con mayor frecuencia al escrutinio de los propios consumidores, quienes ahora cuentan con canales adecuados para emitir sus juicios y experiencias de compra y consumo.

Lejos de perjudicar los procesos de producción, promoción y venta de sus productos y servicios, las firmas deben encontrarle beneficios a esta acción, por ejemplo, al tener de primera mano la opinión y puntos de vista de los consumidores finales, lo que evitaría el uso de acciones de focus group, por ejemplo.

Algunas marcas buscan granjearse de un buen prestigio a partir de la emisión de opiniones favorables el cual ya se ha convertido en un factor determinante para el uso de servicios en línea o a través de aplicaciones como Airbnb o Uber, en donde se califica la conducta tanto del prestador de un servicio como de su consumidor.

A final de cuentas, esta práctica de colocar mensajes favorables pagados terminará borrada por las críticas si la calidad que se ofrece no es la ideal. Se dice, además, que no siempre generan confianza o credibilidad aquellas páginas que sólo contienen comentarios positivos.

Lo ideal es que, si tú prestas un servicio o comercializas productos a través de internet, aprendas a escuchar la opiniones orgánicas que se generan acerca de tu oferta y que sepas enmendar errores y saber atacar áreas de oportunidad.