• De acuerdo con Variety, se espera que Netflix gaste más de 15 mil millones de dólares en películas y series originales

  • Solo en Estados Unidos, las salas de cine generarían ingresos de 10 mil 900 millones de dólares para finales de 2019

  • Las películas del gigante de streaming estarían hasta un mes en algunas salas, un récord para la compañía

La industria de las películas, junto con la del cine, se ha visto fuertemente afectada por la llegada de los servicios de streaming. En cuestión publicitaria y de audiencia, las pérdidas han sido considerables para ambos mercados. Lo anterior ha provocado que hasta las grandes productoras tengan una estrategia exclusiva para Video-on-Demand (VoD). Pero hay un agente que se rehúsa a dejarse vencer por lo digital: Hollywood.

Además, todo indica que Hollywood todavía tiene el poder determinante sobre las plataformas de streaming. De acuerdo con Bloomberg, Netflix planea llevar 10 de sus estrenos de películas a salas de cine. Esto, con el objetivo de apaciguar a la industria y mejorar sus posibilidades de éxito en la futura edición de los Oscars. Entre las cintas que llegarán a estos complejos se cuentan The Irishman, de Martin Scorsese y Marriage Story, de Noah Baumbach.

Películas digitales vs Hollywood

No es la primera vez que hay fricciones entre la industria del cine tradicional y sus rivales de streaming. Tras la pasada edición de los Oscars, agentes como Steven Spielberg se opusieron a incluir estos proyectos a los premios. Si bien la balanza se inclinó a favor de Netflix, Prime Video y sus rivales, todos buscan complacer a Hollywood. Parte de sus esfuerzos se han visto en la compra de cines y la contratación multimillonaria de varios artistas convencionales.

La riña entre las películas y series de streaming y el cine y TV tradicional crece en hostilidad conforme los primeros se hacen más poderosos. Vogue asegura que el conflicto podría definir el futuro del contenido de video. Por otro lado, Medium afirma que la pelea solo es una señal de un problema más profundo dentro del mercado. La Universidad de Pennsylvania incluso cree que muchos elementos tradicionales, incluidos los mismos Oscars, serán irrelevantes.

Es claro que la gran pelea entre las películas digitales y Hollywood tiene que ver justo con eso, relevancia. El streaming amenaza con volver cosa del pasado a las producciones tradicionales. Por su parte, la industria del cine todavía tiene suficiente poder como para desprestigiar y detener a Netflix, Amazon y sus colegas. Al final, parece que el resultado de la batalla lo decidirán los consumidores. Y en un entorno tan fragmentado, es difícil ver un claro ganador.