Cómo mantener el contenido como “rey”

El contenido es rey. Es difícil rebatir esta frase que se ha convertido en una máxima en la comunicación, en esta era en donde los contenidos han tomado una preponderancia por el potencial que le brindan las redes sociales a las marcas y por la condición de reconocer los nuevos hábitos de acceso a la información de los consumidores de hoy.

El mundo está cambiando y estos cambios están afectando de manera evidente a la forma en que las marcas se acercan a los usuarios. Publicidad nativa, branded content, brand journalism y marketing de contenidos son variantes que forman parte de las estrategias de marketing online y offline.

Se trata de una estrategia que se centra en la búsqueda, generación y distribución de contenidos con un bajo contenido comercial o un tono de soft sale y con una alta relevancia y calidad en su concepción.

El marketing de contenidos es una estrategia clave para llegar a los públicos de interés. Es la base de lo que se conoce como inbound marketing o marketing de atracción, donde se ofrece información de todo tipo, pero con la condición de que aporte al conocimiento y construya mensajes que contribuyan a atraer atención hacia una marca.

El marketing de contenidos es una de las estrategias más poderosas de posicionamiento, que aumentan el branding y la fidelización. Esta estrategia se basa en aportar y transmitir valor al público. Y ¿cómo lograrlo sin caer en lugares comunes, evitar el hábito del tono comercial y generando siempre información útil y valiosa?

El primer requisito a considerar, es construir los contenidos tomando en cuenta en primera instancia a los usuarios. Existe un viejo vicio al momento de sentarse escribir y es el de hacerlo para uno mismo. Es esencial ser empático, pensar primero en los lectores, detectar temas que les preocupan, aprovechar situaciones coyunturales, resolver dudas, contribuir al conocimiento.

En segunda instancia, hay que pensar en los buscadores. Es fundamental establecer cuáles son las palabras clave y poner el cuidado de incluirlas y utilizarlas de manera lógica cuando se están elaborando los contenidos.

El contenido tiene que poseer valor noticioso, originalidad o exclusividad. Hay una gran batalla por ganar la lectoría y seguro estaremos compitiendo por temas similares y públicos concurrentes, por lo que el riesgo de coincidir con temas es muy alto. De ahí el esmerarse por crear temas y tópicos con diversidad y singularidad.

En una ocasión, el director de un periódico me decía,” es cierto que el contenido es King, pero la distribución es Kong”. Poco servirá observar todo lo anterior sin no contamos con una acertada estrategia de distribución y contenidos adaptados al formato de cada uno de los medios seleccionados, ya sean online u offline, solo así hay una alta posibilidad de consumar el objetivo final.