Cómo generar mejores oportunidades, según tus circunstancias

“No hay mejores momentos en la vida que en los que se presenta una buena oportunidad que uno sabe y puede aprovechar”.

Hay momentos clave en la vida, que se definen porque hay que tomar una decisión que puede afectar tu porvenir. Puedes pensar que ser oportuno tiene que ver con no aparecer en un momento adecuado para alguien más o que es la habilidad para aparecer en el momento adecuado en el lugar adecuado. Sin embargo, conviene entender que “encontrar” una oportunidad no es lo mismo (ni por mucho) que influir en las misma, hasta el grado de acomodarla a tu conveniencia.

Podrás encontrar fácilmente gente que piense que las oportunidades llegan (de cuando, en cuando) como eventos externos, de forma indiscriminada y, aunque en ocasiones pueden llegar así, también existe la posibilidad de integrarlas a tu vida mediante el desarrollo de tu habilidad para provocarlas.

Así que tener el “don” de la oportunidad no sólo se remite a saber identificar y adaptarse a los “estímulos” del entorno sino principalmente a saber interactuar con este, de tal forma que “literalmente” puedas fomentar eventos más favorables para ti.

Ser oportuno es más bien contar con la capacidad que, con la práctica en el tiempo, tendrás para interpretar e interactuar con los eventos que nos ocurren y, principalmente para adecuar las circunstancias de mejor manera a tu conveniencia.

Para comenzar, es importante considerar algunas cosas básicas que comento a continuación:

Rompe tu rutina
Tu forma de ser es la que te ha puesto precisamente en el lugar en el que estás. Las oportunidades que no se han presentado se deben, en gran medida, a que “eres como eres” y “haces lo que haces”. Para comenzar a fomentar nuevas oportunidades es muy importante romper tu rutina operacional. Busca nuevas formas de hacer tus actividades. Cambia tus hábitos de interacción con tu vida y “haz cosas diferentes, de diferente forma”. Esto necesariamente moverá todo tu esquema y podrás traducirlo en nuevas oportunidades.

Identifica las oportunidades
Es muy importante tener la capacidad para saber diferenciar entre las condiciones que se nos presentan y las oportunidades que podemos inducir y aprovechar. Las condiciones que se presentan pueden ser oportunidades en sí mismas, pero si no sabemos traducirlas e incorporarlas a nuestra vida, simplemente se quedan en condiciones. De ahí el famoso dicho que: “Dónde muchos fracasaron, uno tuvo éxito”. Un ejemplo sencillo puede ser: Un millonario que tiene “condiciones de millonario”, pero sus oportunidades son sólo las que puede ver.

Enfoca de forma gradual
Cada evento que ocurre puede ser una fracción de una oportunidad. No desperdicies nada. Conecta a todas tus personas con todos los eventos de tu vida. Nunca se sabe dónde hay una fracción de oportunidad que te puede abrir un nuevo panorama.

Identifica tus rasgos fuertes
Por último y, no menos importante, es muy conveniente conocer cuáles son tus rasgos fuertes. Si bien es real que todas las posibilidades existen para todos, habrá situaciones que sean mucho más fáciles de manejar para ti. Mientras que formular una ecuación que defina la gravedad de la galaxia puede ser más viable para un Doctor en Física, requeriría de mucho más trabajo por parte de un abogado para llegar al mismo resultado. En ambos casos es posible. Sin embargo, para uno es mucho más factible que para el otro.

Recuerda que la perseverancia y dedicación serán ingredientes clave para que esto funcione. Tú, ¿Cómo identificas y/o generas tus oportunidades? ¿Eres de los que “cazas” oportunidades o prefieres crearlas? Te invito a que me sigas leyendo en este espacio y me sigas en Twitter en @carlosluer. ¡Recuerda dejarme tus comentarios! Nos seguimos leyendo por aquí.

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