¿Cómo endulzar sin azúcar? Nueva estrategia de productos

El mundo enfrenta una epidemia de obesidad y México no es la excepción. En nuestro país se calcula que 7 de cada 10 adultos y 1 de cada 3 niños tienen sobrepeso u obesidad; lo que representa factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes, hipertensión arterial, colesterol alto, problemas cardiovasculares y vasculares cerebrales, de acuerdo al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

Lo anterior ha impactado en el mercado y las marcas, principalmente enfocadas al sector de alimentos y bebidas, han respondido con esfuerzos de distintas naturalezas, desde la promoción de campañas para productos enfocados a un estilo de vida más saludable, hasta el impulso de iniciativas para fomentar la realización de actividades deportivas o de educación alimenticia.

Una estrategia que ha funcionado desde el comienzo y continúa haciéndolo en la actualidad es la de ofrecer a los consumidores la oportunidad de elegir entre los productos tradicionales y las alternativas con sustitutos de azúcar o endulzantes sin calorías.

Datos obtenidos por Statista señalan que en 2016 el consumo de sustitutos de azúcar en Estados Unidos impactó a 138.25 millones de consumidores y en 2017, se espera que esta cifra aumente a 144.3 millones. Respecto a la utilización de estos aditivos para los alimentos existen muchos mitos, como por ejemplo, que utilizarlos ocasiona un aumento o disminución de peso de manera directa, aunque lo cierto es que un alimento -o en este caso un componente alimenticio-, no puede determinar la totalidad de nuestra dieta.

Además, los sustitutos de azúcar no modifican el apetito, ni tienen efecto sobre el metabolismo, de acuerdo a la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología (SMNE), llevan más de 30 años en el mercado y se hallan certificados por instituciones como la Agencia de Fármacos y Alimentos de los EU (FDA, por sus siglas en inglés) y la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

Entre algunos de los endulzantes que podemos encontrar en la actualidad se encuentran Aspartame (considerado el sustituto sin calorías más común en bebidas o alimentos), Acesulfame, Fenilcetonúricos, Stevia y Sucralosa, entre otros.

Respecto a las marcas que han aprovechado esta estrategia como respuesta a las necesidades de los consumidores que tienen un estilo de vida saludable, existen varios ejemplos tales como Las Sevillanas -con sus clásicas obleas-, Carlos V -con su barra de chocolate- y recientemente Coca-Cola -con su popular refresco de cola-, tanto en versión tradicional como sin azúcar, que pueden consumirse de manera segura, integrarse a una dieta balanceada, y servir como aliados para controlar nuestro consumo de calorías en el que también intervienen las porciones, que deben ser elegidas en función de las necesidades de cada individuo.

El desafío es enorme y países como Japón, que tiene una de las tasas de obesidad más bajas en el mundo (3.5%), lograron solucionar el problema de la obesidad y el sobrepeso tanto con programas de educación y nutrición dirigidos a niños desde edades tempranas (preescolar), como dentro de las empresas quienes están obligadas a evaluar a su personal e incentivarlo, en caso de que tenga estos padecimientos, para que realice ejercicio.

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