Leer es una de las habilidades básicas que se aprende durante los primeros años de la infancia. La lectura rápida está muy relacionada con la compresión lectora puesto que no se trata de leer sino de comprender lo que nos está diciendo el texto que tenemos delante. De esta forma, una lectura rápida y fluida ayudará a la correcta comprensión de un texto y hace que no nos trabemos en las palabras.

La velocidad lectora es la cantidad de palabras que una persona es capaz de leer por minuto en una lectura natural. Básicamente, la velocidad a la que una persona puede leer va a depender de algunos factores como:

  • Propias habilidades de lectura.
  • Objetivo con el que se lee y nivel de comprensión que se requiere.
  • Género del texto y su grado de dificultad.

Si quieres mejor tu velocidad lectora, a continuación te vamos a ofrecer algunos consejos clave para que esta aumente y puede afectar de forma positiva en tu productividad. ¡Toma nota de todos estos tips que te ofrecemos!

1.- Rastreo visual

Consiste en realizar barridos visuales de un texto leyendo en oblicuo o en forma de zig-zag. Puedes saltarte algunos renglones y evita fijarte demasiado en una determinada palabra.

2.- Céntrate en el texto

Hay veces en las que te distraes con cosas que están fuera del texto como, por ejemplo, los márgenes o los espacios entre palabras. Para aumentar tu velocidad lectora, un buen consejo es aprender a centrarse solamente en el texto. Puedes ayudarte con un lápiz o puntero con el que irás señalando lo que lees.

3.- Fija tu vista en líneas y no en palabras

Existen numerosos estudios que han demostrado que los lectores menos eficientes se centran en cada palabra, a lo largo de la frase. Esto cansa la vista y hace que leas más despacio puesto que tu amplitud visual será más o menos de cinco palabras. Si consigues expandir el campo visual abarcarás más palabras de una vez y leerás más rápido.

4.- Primera y última línea de cada párrafo

Otro consejo para aumentar tu velocidad lectora es hacer ejercicios leyendo solo la primera y la última línea de un párrafo, intentando comprender de forma adecuada el contenido del párrafo. Se trata de un ejercicio muy beneficioso para la comprensión lectora.

5.- Libro en posición perpendicular

Coloca el libro o revista que estés leyendo en una posición perpendicular con respecto a tu cabeza. Esta posición te va a ayudar a que veas la parte de arriba de las líneas primero antes que las líneas de abajo. De esta forma leerás más rápido. Puedes ayudarte con un atril si lo necesitas.