Colombia pierde votos por falta de tarjetones impresos.

El día de ayer (Domingo 12 de marzo) se llevaron a cabo las esperadas elecciones nacionales que definirán – entre otras- el nuevo grupo de congresistas y senadores de la república y algo bastante relevante para la democracia del país la selección de representantes de partido para las próximas elecciones presidenciales de 2018.

Las elecciones legislativas sin embargo fueron empañadas de un acontecimiento bastante perturbador, en varias ciudades del país se registró la falta de tarjetones electorales para la consulta, hecho que sin duda generó un caos en las regiones donde se presentó, siendo Medellín una de las más afectadas y de las que uno de los candidatos a la presidencia tiene uno de las mayores percepciones favorables, la furia de los ciudadanos fue registrada por los principales medios de comunicación generándose un caos sin precedentes en esta materia.

El asunto fue “solucionado” de forma informal luego de hora y media con las fotocopias de los tarjetones, los cuales -según informó el registrador nacional Juan Carlos Galindo- podrían imprimirse de forma electrónica desde la página de la registraduría Nacional de Colombia.

Las votaciones llegaron a su clímax y al final de la jornada el caso quedó relegado (por el día de ayer) cuando finalizó la jornada.

Sin embargo, es la primera vez que algo así sucede, ¿cómo superar este absurdo?, teniendo todo un tejido digital y una data que corresponde con los participantes al voto que se presentaron este año, los participantes y el pueblo quedaron satisfechos con el resultado final, sin embargo ¿Si las votaciones no hubiesen quedado tan parejas que habría sucedido? Se habría generado un problema de mayores magnitudes, el día de hoy los colombianos y la opinión pública no sabe a quién echarle la culpa ¿a la registraduría nacional? ¿al ministerio de defensa? ¿A los recursos para la impresión del material electoral? Mientras se baraja la culpa, muchos de los votantes (adultos mayores y campesinos) decidieron dejar los espacios de ejercer su derecho como ciudadanos por sus estados de salud o la lejanía entre sus hogares y los lugares prestos para la consulta.

¿La solución parte en imprimir más tarjetones? ¿O por el contrario en tener una estrategia digital de apalancamiento para este tipo de situaciones? Es casi absurdo no valerse de una táctica valida como la digital en un momento de emergencia como este, claramente no es fácil, pero se debe articular y a lo mejor entender que las soluciones digitales están mejorando la calidad de vida de los seres humanos en todos los aspectos y el político también puede resultar favorecido.

Por lo pronto el parámetro no es alentador, sumándole la deserción al voto, el error de ayer y la falta de conocimiento a la hora de completar el tarjetón dejó 3.213.647 votos nulos para el Senado y la Cámara de Representantes y miles de ciudadanos que no pudieron ejercer su derecho.

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