Durante la tarde de este viernes, la embotelladora de refrescos Coca-Cola Femsa anunció el cierre indefinido de sus operaciones en Ciudad Altamirano, en el estado de Guerrero luego de dos meses de hostigamiento por parte de grupos de delincuentes a sus colaboradores.

En un comunicado de prensa, la empresa indicio que la medida tiene que ver con preservar la seguridad e integridad de los 160 colaboradores que trabajan en dicho centro de distribución.

De esta manera, el corporativo detalló que “la falta de condiciones necesarias para operar de manera eficiente y segura en esta zona del estado de Guerrero, así como la reciente agresión injustificada hacia uno de nuestros colaboradores, llevó a la empresa a tomar esta decisión”.

Es importante emocionar que esta compañía es el embotellador más grande por ventas de Coca-Cola en el mundo. Esta organización cuenta con más de 100 mil empleados, un portafolio de 169 marcas y entrega productos a más de 381 millones de consumidores todos los días.

Coca-Cola alcanzó un valor de marca de 78 mil 140 millones de dólares, de acuerdo con cifras proyectadas por Millward Brown, Kantar Worldpanel y Bloomberg.

Este es un ejemplo tangible del costo que tiene la inseguridad en el sector empresarial, problema social que supone un freno tanto para el consumo interno como para las inversiones extranjeras.

De acuerdo con Banxico, la inseguridad es el factor más limitante para la expansión económica, al sumar 5.5 puntos sobre 7, donde 1 significa poco limitante y 7, muy limitante.

De esta manera, empresario consulados por el Foro Económico Mundial ubican a México entre los siete países que generan a los inversionistas más costos para enfrentar al crimen y violencia. Al mismo tiempo, identifican al país como uno de los tres que tienen una importante presencia del crimen organizado.

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