Cobranding entre Lego y Amazon, ¿qué puede salir mal?

Lego se asoció con Amazon para un proyecto que combina los bloques de construcción del fabricante de juguetes con el programa de voz interactivo del gigante minorista.

Imagen: Lego

Cuando dos marcas son muy potentes, un cobranding puede elevarlas al Olimpo. Podría ser el caso de esta asociación entre el gigante de las ventas minoristas por Internet, Amazon, y el rey de los juguetes, Lego.

Según dieron a conocer las marcas, a través del Lego Duplo Stories, los niños podrán comunicarse con la asistente virtual de Amazon, Alexa, a través de un programa de narración de cuentos mientras juegan con los bloques de construcción de la marca danesa.

El producto fue lanzado en el Reino Unido y en los Estados Unidos este miércoles.

El proyecto es parte de los esfuerzos del director ejecutivo de Lego, Niels B. Christiansen, por mantener al fabricante de juguetes en una posición importante en el mundo de los juegos mientras las nuevas generaciones de niños están obsesionados con las pantallas.

Resultados diferentes

Los intentos digitales de Lego han sido variados en cuanto a su éxito. Mientras que la “Película de Lego” de 2014 y algunos de los videojuegos de la compañía tuvieron éxito, su gran apuesta de 2010 en un juego de computadora multijugador en línea, “LegoUniverse”, fue un fracaso.

Las historias relatadas por Alexa están dirigidas a niños de dos a cinco años e incluyen varios escenarios, como “The Plane Story” (sobre un avión de vacaciones) y The Rabbit Story (sobre un conejo que conoce a su nueva familia de mascotas).

Según James Poulter, director de Emerging Platforms & Partnerships de Lego, “los niños no diferencian entre el juego físico y el juego digital. Incorporar audio en la ecuación, como con Lego Duplo Stories, es solo otra forma de que aumenten y amplíen su experiencia de juego”.

El mayor fabricante de juguetes de Europa registró su primera caída en las ventas en 13 años en 2017, poniendo fin a una racha de expansión y ganancias de una década. Solo de 2010 a 2015, las ventas se duplicaron, un ritmo que la empresa danesa calificó como “sobrenatural”.

El año pasado, Lego la pasó mal y debió despedir 1.400 empleados, aproximadamente el 8 por ciento de su fuerza de trabajo.