Los cubreboca o mascarillas se han convertido en un artículo esencial en los últimos meses; las autoridades de la Organización Mundial de la Salud, así como la de diversos países las recomiendan como una medida de prevención para la salud -no impide el contagio, pero limita el contacto y dispersión de gotas de saliva-. Su importancia es tal, que marcas como Nike, Adidas, Under Armour, Zara, UNIQLO, entre otras, han lanzado sus propias líneas de este utensilio.

Pese a que a nivel mundial hay más de 11 millones 520 mil personas con coronavirus confirmadas y más de 535 mil han perdido la vida a causa del virus, aun existe cierto sector de la población que niega su existencia o que considera que ya no es necesario utilizar este tipo de utensilios para proteger la salud de las personas. Así sucede en Estados Unidos, donde este tipo de consumidores ya se comienzan a convertir en un problema para el retail.

Pocos casos reportados, pero ya es una llamada de atención

Lo anterior debido a algunos casos reportados en los últimos días en algunas ciudades estadounidenses donde clientes de diversos establecimientos han manifestado comportamientos agresivos o negligentes ante el uso y venta de cubrebocas.

Ejemplo de ello es lo que ocurrió este fin de semana en una tienda del retailer Target ubicado en Arizona, donde una clienta comenzó a tirar y destruir un estante de mascarillas a la venta al público. La consumidora grabó su acción en un video que compartió en redes sociales, en el que, con groserías, criticaba que se trata de artículos que no son necesarios; “esto s — ha terminado” y “f — esto s —“, gritaba hasta que empleados de la cadena se acercaron para pedirle que dejara de destruir la mercancía.

De acuerdo con un reporte de Business Insider, la mujer asegura ser portavoz de la Casa Blanca y QAnon, grupo que propaga teorías de conspiración sobre diversos temas polémicos, de hecho son uno de los grupos señalados por autoridades sanitarias de distribuir desinformación relacionada con el coronavirus.

Aunado a este suceso, otros usuarios de redes sociales publicaron diversos videos en los que se ve a otra cliente, esta vez de un Costco ubicado en Oregon, quien hizo berrinche y decidió sentarse en el suelo luego que le negaran la entrada a la tienda debido a que una empleada le pedía el uso obligatorio de un cubreboca; que sí llevaba pero se negaba a portarlo de manera adecuada.

De acuerdo con reportes de prensa, este es al menos el segundo caso en el último mes en el que un cliente se niega a usar una mascarilla, elemento recomendado por las autoridades de salud estadounidenses y requerido por la mayoría de las empresas que prestan algún servicio en el país a medida que se incorporan a la llamada ‘nueva realidad’.

Este problema se va haciendo más frecuente, ya dimos cuenta de un caso acontecido el mes pasado en un Walmart, y se han reportado casos en restaurantes. Si bien, por ahora sólo se tiene registro en Estados Unidos, a medida que los países reabran sus economías y flexibilicen sus medidas de mitigación, es probable que este tipo de comportamientos se repliquen en otros mercados, por lo que las marcas deben tomar acciones al respecto.

El problema de la evangelización

Este es un problema que están enfrentando las marcas de todos los sectores. El mes pasado, por ejemplo, American Airlines tuvo que ‘cancelar’ a un pasajero por no querer usar cubrebocas; un cliente que se trataba de un activista conservador pro Donald Trump, que cuenta con alrededor de 400 mil seguidores en Twitter.

Pero, en el caso del retail esto comienza a convertirse un problema y es por una cuestión de evangelización en lo que se muchos especialistas han calificado como una nueva relación de las marcas y los consumidores en el punto de venta.

Si bien aparentemente la gran mayoría de los consumidores están conscientes de la emergencia de salud que se enfrenta desde hace meses, ejemplo de ello es que un estudio firmado por Psyma el cual indica que 3 de cada 4 consumidores dice que el paso del COVID-19 le dejará algún cambio permanente dentro de su vida, ciertamente hay ciertos sectores de la población que se niegan a asumir la dinámica social y económica que actualmente atañe al mundo entero o, pero aún, niegan su existencia.

SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299