Ciberataques rusos en elecciones estadounidenses fueron mayores de lo que pensaban, señala un reporte

De acuerdo con un reporte de Bloomberg, existen registros de que hackers rusos accedieron a los sistemas electorales de 39 estados.

La supuesta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos que le dieron la victoria a Donald Trump en noviembre de 2016, parece tener otro capítulo, ya que se tiene un registro de que hackers rusos accedieron a los sistemas electorales en 39 estados.

De acuerdo con un reporte de Bloomberg, el ciberataque de Rusia fue mucho más extenso de lo que se ha revelado públicamente, incluyendo intrusiones a las bases de datos de los votantes y sistemas de software en casi el doble de estados de lo que se informó anteriormente.

En Ilinois, los investigadores encontraron evidencia de que los intrusos cibernéticos intentaron borrar o alterar los datos de los votantes. Los hackers entraron al software diseñado para ser utilizado por los trabajadores electorales el día de las elecciones, y en al menos un estado accedieron a una base de datos de financiamiento de campaña.

Los detalles de la ola de ataques, realizados en el verano y el otoño de 2016, fueron proporcionados por tres personas con conocimiento directo de la investigación estadounidense sobre el asunto.

En total, los hackers rusos accedieron a los sistemas en 39 estados, señaló una de las fuentes consultadas por Bloomberg.

Los funcionarios rusos han negado públicamente haber participado en los ataques cibernéticos relacionados con las elecciones estadounidenses, incluyendo una campaña de ‘spear phishing’ que comprometió la campaña de Hillary Clinton y el Comité Nacional Demócrata, entre cientos de grupos.

El presidente Vladimir Putin dijo en comentarios recientes a periodistas que criminales dentro del país podrían haber estado involucrados sin haber sido contratados por el gobierno ruso.

La posible intromisión de hackers rusos en los comicios presidenciales ha tambaleado el escenario político de Estados Unidos, en un tema que ya le costó el empleo a dos funcionarios de ese país, al exasesor de seguridad Michael Flynn y a James Comey, exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés).

Este último compareció ante la comisión de inteligencia del Senado de los Estados Unidos sobre la supuesta y polémica relación del presidente estadounidense, Donald Trump, con el gobierno ruso y la investigación sobre Flynn, asesor de seguridad nacional que tuvo que dimitir tras sólo tres semanas en su cargo por mentir sobre sus conversaciones con el embajador de Rusia en Washington.

James Comey fue destituido el 10 de mayo de su cargo como director del FBI por el mandatario estadounidense.

En la comparencia, que duró cerca de dos horas y media, salieron a luz varios temas que podrían tener efectos importantes en el desarrollo de la política en Estados Unidos, aspectos a los que se debe prestar atención para anticipar los movimientos que desde el terreno del marketing político ejercerán las diferentes fuerzas involucradas en este asunto.

Una encuesta difundida por la Universidad de Quinnipiac, destacó que el 57 por ciento de los votantes en Estados Unidos desaprueba la gestión de Trump.

El sondeo fue realizado el 24 de mayo pasado y mostró que la mayoría de los estadounidenses considera que Trump hizo algo ilegal o contrario a la ética en su relación con Rusia; mientras que el 31 por ciento opina que su relación con ese país durante la campaña electoral es una violación a la ley, en tanto que el 29 por ciento dice que es legal pero contrario a la ética.

La mayoría de los estadounidenses, además, están “muy preocupados” o “algo preocupados” por la relación de Trump con Rusia.