La creatividad en el mercado de lujo ha encontrado en las personalidades, a sus mejores embajadores de marca, pues a través de ellos logra que el mensaje, productos o simples acciones de promoción repercutan de manera masiva en el mercado, debido a la comunicación que mantienen con el consumidor a través de redes sociales.

Algunas de estas historias tienen un gran peso en el mercado, sobre todo cuando nos damos cuenta de colaboraciones como la que Chanel ha lanzado con la modelo refugiada Adut Akech Bior.

La modelo nació en Sudán del Sur, vivió en un refugio en Kakuma y posteriormente se trasladó a Australia, donde obtuvo la nacionalidad, sin que esto evitara que en una entrevista a The Guardian, se declarara como tal, una refugiada que ahora protagoniza una campaña para Chanel, luego de haber colaborado con Yves Saint Laurent, una marca conocida por su colaboración con modelos afro, en un momento en que esto era tema de polémica.

La historia de Adut Akech, de ser una modelo refugiada que logra crecer en el mercado de moda es una constante dentro de esta industria, donde hombres y mujeres se enfrentan a estilos de vida realmente impactantes, por tener que salir de sus países para refugiarse en otras naciones y trabajar bajo estas condiciones en desfiles de moda o campañas publicitarias.

Creativida en el mercado de lujo
La creatividad en el mercado de lujo sigue los mismos lineamientos que en otras industrias, potenciar una idea mediante la gestión de innovación.

En el mercado de lujo esto ha sido indispensable para la originalidad con que productos y experiencias son gestionados, de esta forma es posible entender por qué son tan importantes los directores creativos en las marcas de alto costo, pues en ellos recae el potencial de comercialización con que compiten en el mercado.

De esta forma es posible entender cómo un perfume Chanel N.5 se ha convertido en un hito en la industria o por qué un bolso que colabora con artistas como Richard Prince, en una de las estrategias más comentadas en la historia de la moda y el lujo.