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Carlos Vargas

Una tragedia que nadie imaginó y que recursos humanos no previó

¡Escuchen bien, el “Caso Lufthansa”, es producto de graves errores del factor humano!

Cuando las personas tocan a la puerta de tu organización, las convocas y/o contratas, las preguntas son:

¿Cuáles son y quién tiene las llaves de acceso para que esas personas ingresen?

¿Es una responsabilidad exclusiva del área de recursos humanos garantizar los comportamientos del personal en la organización?

¿Dónde estuvo el Piloto de Recursos Humanos?

¿Te imaginas si tu información 2.0 se hace invisible por los siglos de los siglos?

Reflexionemos acerca del tema “Ser Digital”, el riesgo, ante la inmediatez, su relación con el erróneo principio de hoy día de: “úsese y tirese” y consecuentemente la pérdida de registros digitales, que permita dejar huella para la historia. No todo se ha podido digitalizar, ya sea por descomposición del material o por costo. Vaya que es un gran dilema para el registro de la memoria histórica de la humanidad y de sus organizaciones.

¿Sabes hacia dónde van tus posibilidades como empleado y empleador?

Los nuevos modelos de negocio, traen beneficios para también grandes riesgos, que por responsabilidad, como personas, debemos visualizar, conocer el por qué se generan dichos riesgos, y prever que podemos o debemos hacer hoy en beneficio nuestro y de nuestra comunidad; como reza la expresión muy conocida en los juegos de niños; “uno, dos, tres por mí y por todos mis compañeros”.

Una historia de talento que explota en la Segunda Guerra Mundial y va más allá del mundo digital

He disfrutado enormemente la película “Código Enigma”; Enigma, es el nombre clave para el código secreto alemán que mantiene en jaque a los científicos y fuerzas militares inglesas. El personaje central Alan Turing, encabeza a un grupo de jóvenes científicos, logra contrarrestar esta terrible amenaza con la invención y construcción de otra máquina descodificadora a la que Turing le llamará Christopher y que terminará bautizando “La bombe”, una máquina electromecánica —llamada así en reconocimiento de la diseñada por los polacos “bomba kryptologiczna”— que se utilizaba para eliminar una gran cantidad de claves enigma candidatas.