Cartera llena: ¿Riesgo en renta fija?

Por Eduardo Rodríguez
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@ERodriguezD

En nuestro país estamos acostumbrados a invertir la mayor parte de nuestro dinero en instrumentos que normalmente llamamos renta fija. La verdad es que no deberíamos de llamarles de esa forma porque técnicamente lo que haces cuando inviertes en renta fija es prestar tu dinero. El nombre correcto es instrumento de deuda.

El ejemplo más sencillo es el de los Certificados de la Tesorería, mejor conocidos como CETES. Cuando adquieres un CETE lo que realmente estás haciendo es prestarle dinero al Gobierno Federal. Hay que recordar que el dinero es un producto y usarlo cuesta, así que el Gobierno te paga por usar tu dinero. La tasa de interés que te pagan es baja porque las posibilidades y probabilidades indican que el Gobierno te devolverá tu dinero en el plazo pactado (el riesgo de incumplimiento es muy bajo).

De la misma forma, puedes decidir invertir en algún instrumento que esté respaldado por alguna compañía privada como Cemex, Axtel, América Móvil, Telmex, Maxcom, Soriana, General Electric, Bancomer, Banamex, Banorte o muchas otras, en estos casos el riesgo de incumplimiento puede ser un poco mayor que el que tienes en los CETES, así que la tasa de interés generalmente es más atractiva.

Sin embargo, hace varios meses que nos encontramos en un período de tasas de interés muy bajas, esto se debe a que el Gobierno, a través de Banco de México, ha venido reduciendo el costo del dinero para que a todos nos resulte más barato usarlo y podamos ayudar a que la actividad económica se recupere. Si estuviéramos en el otro extremo del ciclo económico, el Gobierno trataría de enfriar un poco la economía subiendo las tasas de interés para que pensemos más de una vez antes de usar el dinero y así aminorar el ritmo de crecimiento de nuestra economía y controlar la inflación.

Hoy en día, la mayor parte del mundo desarrollado se encuentra en una situación similar a la de México. El equivalente al CETE de 91 días en Estados Unidos paga una tasa de interés del 0.12 por ciento, en Inglaterra el 0.57 por ciento, en Alemania el 0.23 por ciento y en Japón 0.10 por ciento, así que comparando, el 4.64 por ciento mexicano no se ve tan mal.

Estos niveles de tasas de interés son de corto plazo pero como regla general podemos decir que si aumentamos el plazo, la tasa de interés sube. Si decidieras invertir en un instrumento similar al CETE pero con vencimiento en el año 2038, podrías obtener el 7.50 por ciento. Si combinas el aumento en el plazo con un instrumento de alguna compañía privada, entonces quizá puedas obtener un 9.25 por ciento. No suena mal pero hay un riesgo muy importante en este tipo de inversiones: el alza en tasas de interés.

Sin entrar a la parte técnica de cada instrumento de deuda, existe una regla muy sencilla: los precios de los instrumentos de deuda se mueven en dirección contraria a las tasas de interés. Dicho de otra forma, si las tasas suben, el precio del instrumento baja y viceversa. También es cierto que entre más largo es el plazo del instrumento, mayor es el movimiento del precio.

Supongamos que un inversionista decidió comprar instrumentos de deuda de la empresa XYZ, S.A. de C.V. con vencimiento en el 2038 con una tasa del 9.25 por ciento. El día de hoy se estaría riendo de los CETES a 28 días (tasa 4.48 por ciento) pero, ¿qué sucedería si en unos meses las tasas de interés suben al doble del nivel actual? El precio del instrumento de la empresa XYZ, S.A. de C.V. bajaría un 15 por ciento. Ya no podría reírse tanto de los CETES.

Dados los niveles actuales de tasas de interés y la parte del ciclo económico en la que nos encontramos, es lógico pensar que el próximo movimiento importante de las tasas debe de ser hacia arriba y que eso golpearía de forma importante los precios de los instrumentos de deuda de largo plazo, generando minusvalías y quizá pérdidas entre los inversionistas de este tipo de vehículos de inversión. No hay nadie en el mundo que tenga la certeza de cómo y cuándo esto sucederá pero considero que hay que ser muy precavidos y no caer en la tentación de invertir a un plazo largo solamente porque la tasa de interés es mayor.

Reconozco que los rendimientos de los instrumentos de corto plazo que hoy están a la mano son desesperantemente bajos pero vale la pena tener cautela, mantener la calma y esperar a un mejor momento para invertir a largo plazo. No corras riesgos innecesarios.