Las impresoras 3D representan una de las innovaciones tecnológicas más interesantes de la época, son diversas las aplicaciones donde han demostrado ser grandes herramientas, por ejemplo, en la industria de la salud han podido ayudar al desarrollo de prótesis. Por lo anterior, no es de extrañarse que se estime que este mercado de la impresión en 3D tendrá un tamaño de 40 mil millones de dólares a nivel mundial dentro de 4 años, es decir, en 2024. Sin embargo, así como ha sido una tecnología de gran ayuda en diversas industrias, desafortunadamente también ha llevado al desarrollo de proyectos cuestionables, como la impresión de armas, las cuales pueden estar al alcance de cualquiera que cuente con los planos para su creación.  Ante ello, una marca dedicada precisamente a las impresoras 3D (Dagoma), de la mano de la agencia TBWA París, decidió tomar medidas de forma importante para resolver este problema. Las medidas fueron abanderadas bajo la campaña Harmless Guns la cual veremos en la campaña destacada de esta semana.

Harmless Guns: Cómo convertir las armas impresas en artefactos inútiles

El tema de las armas se ha perdido un poco en la conversación debido a la pandemia de coronavirus que actualmente enfrenta la humanidad, sin embargo es un problema latente en diversas partes del mundo, por ejemplo, en Estados Unidos solo en 2019 se registraron 10 tiroteos masivos, mientras que este año ya va uno. Afortunadamente existe ya una presión sobre el tema del control de armas en este y otros países. No obstante, la llegada de las impresoras 3D  y el desarrollo de armas impresas es que suponen un nuevo reto para las autoridades de diversos países debido a las condiciones en que son desarrolladas. Las armas impresas en 3D representan una amenaza genuina porque son imposibles de rastrear y son indetectables, esto se debe a que no cuentan con un número de serie como las armas “reales” y a que son fabricadas en plástico, detalle que les permite burlar filtros de seguridad.

En los países europeos, región donde se desarrolló la campaña Harmless Guns, se tienen leyes extremadamente estrictas relacionadas con las armas de fuego por lo que podría pensarse que no existe tanto problema, sin embargo, los impresos en 3D escapan a todas las formas de control. No existe ninguna ley o iniciativa que haya logrado detener su propagación o su fabricación por lo que todas las impresoras 3D que han sido vendidas en esta zona representa lo que podría ser una potencial fábrica de armas.

Al problema anterior se suma que los planos de armas continúan extendiéndose en internet y son accesibles en muchos de sitios web con unos cuantos clics. Además, las armas 3D disponibles para descargar se están volviendo cada vez más sofisticadas, año tras año. Entonces, ¿cómo se puede detener este problema?

Para la firma Dogma, dada la cierta responsabilidad que tiene ante este tema, y su agencia, la mejor solución fue precisamente atacar el problema de raíz, que en este caso son los planos de las armas.

Tal como se destaca en el video de la campaña, para la ejecución de Harmless Guns se montó una plataforma desde la cual la comunidad podía subir los planos de armas que tenían y que fueron solicitados con la ayuda de los usuarios. Una vez recolectados los distintos planos, la firma se dio a la tarea de modificarlos para que ninguna de las partes impresas lograran encajar, lo que hizo que las armas impresas fueran completamente inofensivas o inútiles.

Entre los detalles interesantes de esta acción está el que para hacer más creíble la distribución de los planos modificados, los inofensivos, todas las modificaciones hechas fueron imperceptibles a simple vista, esto en cuanto a peso, apariencia, nombre y composición. Una vez alterados, los planos se volvieron a compartir en los foros y espacios de donde provenían, usando los mismos nombres de los archivos con el fin de que estas versiones fueran las que comenzaran a circular entre quienes los solicitaban. Todo esto con un solo objetivo, el de hacer que los planos reales se volvieran extremadamente difíciles de encontrar, y se desalentara a las personas que buscaban imprimir un arma.

Como otro aspecto destacable de este esfuerzo llamado Harmless Guns, está el que con todos los planos que fueron recolectados, los originales, se desarrolló un software que detecta y evita la impresión de armas 3D en impresoras de la marca Dagoma. Tal como lo explica el video, dicho software de código abierto fue puesto a disposición de toda la industria en el sitio web de la empresa para que más firmas de impresoras 3D se sumen a la lucha contra este tipo de armas.

Para hacer correr la voz de la campaña, destaca que los entes involucrados crearon un kit de relaciones públicas original que contenía armas inofensivas impresas en 3D para que los periodistas pudieran comprobar por sí mismos que las partes de las armas no encajaban entre sí.

Para alcanzar sus diferentes objetivos para la campaña, se envió este kit de relaciones públicas a los principales medios de comunicación franceses en televisión, prensa y radio. También se apuntó a medios especializados en nuevas tecnologías y aquellos enfocados en comunicación y marketing.

Resultados

Esta campaña que requirió de 8 meses de trabajo, sin invertir nada en medios y en solo 10 días, logró ser comunicada en al menos 10 estaciones de televisión a nivel nacional (Francia) y a nivel internacional. Harmless Guns logró generar 128 millones de impresiones en más de 25 países (incluido Estados Unidos), además, las visitas al sitio web de la marca Dagoma crecieron un 43 por ciento, mientras que las descargas de planos modificados alcanzaron la cifra de 13 mil.

Gracias a este esfuerzo la marca Dagoma logró ser vista por el público como la primera compañía en participar activamente contra las armas impresas en 3D.

Por otro lado, en el apartado de la industria creativa, esta campaña logró llevarse 18 reconocimientos en la pasada edición de Cannes Lions. Entre ellos destaca un oro en PR, plata en Brand Experience & Activation, Direct y Sustainable Developement Goals, así como otros 3 reconocimientos de bronce.

Créditos de la campaña

Cliente: Dagoma

Nombre de la campaña: Harmless Guns

Agencia: TBWA París

Producción: TBWA\ELSE

 

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