• Se estima que entre el 84 y 86 por ciento de los niños en todo el mundo están correctamente vacunados

  • La protección de rebaño requiere que entre 90 y 95 por ciento de la población esté inmunizada

  • Por cada like o compartir que reciba la campaña de UNICEF, se le donará un dólar a la organización

En todo el mundo, la tendencia antivacunas va en aumento. En Estados Unidos, América Latina y Europa hay rebrotes de enfermedades que ya estaban erradicadas. Incluso las redes sociales se han sumado a la pelea contra la desinformación que provocan estos movimientos. Un periodo fundamental para redoblar los esfuerzos será la Semana Mundial de Inmunización. El evento de hecho estará acompañado de una intensa campaña de concientización.

La campaña #VaccinesWork es una iniciativa del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Los esfuerzos estarán liderados por el corto animado Protect your child from danger. En el video, se se le dice a los padres que es difícil proteger a los niños de los peligros en que se meten, como meter el dedo en un contacto eléctrico o caer de la escalera. A la vez, reafirma que la vacunación es una forma efectiva de cuidarlos contra enfermedades.

Además del spot, la campaña va acompañada de una serie de pósters estáticos. En ellos, se puede ver a niños en varias situaciones de ciencia ficción o fantasía. Todos los infantes se ven amenazados por animales o invasores. Sin embargo, un brazo que los está vacunando sirve como barrera de estos peligros. Tanto el video como las imágenes serán difundidas por redes sociales, principalmente Facebook, Twitter e Instagram, del 24 al 30 de abril.

Una nueva campaña contra los antivacunas

Este es solo uno de los muchos proyectos que se están llevando a cabo para frenar la tendencia de los antivacunas. A finales de marzo, la plataforma de crowdfunding GoFundMe eliminó toda campaña con estos contenidos. Algunas autoridades en Reino Unido también han condenado publicidad que trata de relacionar estos fármacos con la muerte de infantes. Y varios medios han señalado cómo los algoritmos de Facebook y Amazon parecen promocionar estos ideales.

La tendencia antivacunas se originó con un artículo de The Lancet en 1998. En él, Andrew Wakefield y su equipo “probaron” la relación entre la vacuna triple vírica y la incidencia del autismo en niños. Si bien luego se comprobó la falsedad de sus descubrimientos, sirvieron para dar inicio a los movimientos que están en contra de estos fármacos. Pero el mismo fenómeno detrás de su adopción reduciría la efectividad de la campaña de UNICEF.

Varios expertos han ligado la extensión de las tendencias antivacunas con el fenómeno del sesgo de confirmación. Este efecto fomenta que las personas tiendan a confiar más o buscar fuentes que corroboren sus propias creencias en un tema. De igual manera, los hace más cerrados a aceptar evidencia e información que esté en contra de su postura inicial. Así pues, la campaña de la UNICEF no es necesariamente para cambiar las ideas antivacunas.

De hecho, la campaña probablemente está diseñada para reforzar la idea de que las vacunas son buenas en aquellos padres que todavía están indecisos sobre si inyectar o no a sus hijos. Por eso hace tanto énfasis en que estos fármacos ayudan a proteger a los infantes del peligro. Asimismo, al utilizar un estilo gráfico llamativo y alejarse de los datos duros, hace que el contenido sea mucho más digerible.