El mercado de los objetos coleccionables es muy redituable. De acuerdo con Statista, parte de la población gasta más de 50 mil dólares al año en estos productos. Para una compañía, crear mercancía que alcance esta categoría implica que su marca tiene un valor más allá del que otorga su oferta comercial. Incluso llega a la adoración y veneración. No por nada existe un negocio global multimillonario alrededor de esta idea. Y Burger King quiere aprovecharla.

Como parte de su nueva estrategia comercial, Burger King lanzará poco más de 1.5 millones de vasos de vidrio coleccionables en Francia. Cada uno de ellos tiene un diseño único y estarán disponibles, por tiempo limitado, como parte de uno de sus combos. Lo que resulta curioso de esta promoción es que los recipientes no tienen nada de especial. Excepto, por supuesto, que fueron semi-derretidos en parrillas al carbón. Al igual que sus hamburguesas.

La más reciente promoción de Burger King va en línea con su temática de fuego. No solo sus hamburguesas son frecuentemente patrocinadas como “las auténticas al carbón”. Y en numerosos stunts publicitarios, la acción de quemar es una parte importante de su mensaje. Esta obsesión pudo verse cuando pidió a sus clientes incendiar anuncios de la competencia. Incluso sus fracasos de marketing tienen consecuencias incendiarias entre la comunidad.

Nuevos objetos de colección para Burger King

Los 1.5 millones de vasos están siendo patrocinados mediante un intenso esfuerzo de marketing, con comerciales en TV, sitios web y anuncios exteriores. Detrás de esta campaña están la agencia Buzzman y la compañía de utensilios de mesa ARC. Junto con Burger King, ambas empresas esperan que los vasos se vuelvan un producto coleccionable valioso. En particular, los diseños que tengan las formas más inusuales de toda la línea.

Esta no es la primera vez que Burger King lanza una serie de productos de colección. De hecho, tanto esta marca como McDonald’s tienen una larga tradición en este mercado. Sin embargo, la gran mayoría de sus esfuerzos han estado enfocados al mercado de los juguetes. Otra compañía que destaca por su estrategia de mercadotecnia en este ámbito es Coca-Cola. La empresa incluso tiene una guía para ayudar a sus fanáticos a empezar sus colecciones.

Burger King está capitalizando, una vez más, en la psicología de las marcas coleccionables. Como lo apunta Business Strategy Insider, este tipo de productos y objetos pueden crear una experiencia positiva. Y al alejarse los juguetes, parece que la compañía de comida rápida quiere mover su éxito a un producto que tenga un valor que vaya más allá de su capacidad para provocar nostalgia. Pero por esta razón estaría comprometiendo su triunfo.

Harry Rinker, del Instituto de Antigüedades y Coleccionables, apuntó a Investment News que el mercado es muy distinto. Apunta que las nuevas generaciones están menos interesadas en coleccionar. De hecho, el mayor valor está en los objetos que desatan recuerdos de la infancia. Así pues, al sacar una línea de coleccionables que no son juguetes y no hacen referencia a la juventud, Burger King se arriesga a que su campaña no sobreviva a la emoción del momento.