Budweiser, AT&T y McDonald’s están dejando de patrocinar juegos olímpicos ¿en qué cambió su estrategia de marketing?

Las compañías se están retirando de eventos masivos para enfocar sus recursos en marketing digital

TOKYO JAPAN - APRIL 12 2012: McDonalds restaurant on April 12 2012 in Tokyo. McDonald's is the 2nd most successful franchise in the world with 33000 locations.

Diversas compañías solían patrocinar eventos masivos, como certámenes deportivos y de espectáculos por décadas, sin embargo, en fechas recientes, compañías como Budweiser, McDonald’s, AT&T, Hiltron o Unilever decidieron ya no revisar su patrocinio y reformular sus estrategias de marketing.

Recientemente, Anheuser-Busch InBev, compañía propietaria de Budweiser, decidió no renovar contrato de patrocinio con el equipo olímpico de Estados Unidos, luego de 32 años de hacerlo bajo el argumento de que están reajustando su cartera de patrocinios, aunque lo cierto es que la compañía está destinando más recursos a la publicidad programática.

Otra compañía que decidió dar el mismo paso fue McDonald’s, quien decidió concluir su relación con el Comité Olímpico Internacional, cuya relación se forjó desde 1976. Al igual que las marcas anteriores, así como TD Ameritrade y Citi, quienes tenían el mismo concepto de patrocinio llamado “Worldwide TOP Partnership”, firmas que al salirse del acuerdo se retirarían de sus anuncios en televisión durante las transmisiones de los juegos olímpicos.

Aunque la impresión es que las marcas ya perdieron el interés en los Juegos Olímpicos, lo cierto es que se trata de un cambio de estrategias de marketing, pero en el caso de McDonald’s, desde 2015 está realizando cambios en sus canales de comunicación con el cliente, implementando aplicaciones, pedidos móviles, que con el retiro de patrocinio culmina su cambio de estrategia de marketing. Al parecer, la compañía está tratando de reducir costos de 500 millones de dólares a finales de 2018.

Quien siguió una estrategia parecida fue Unilever, quien decidió hacer sus recortes en marketing, es decir, entre mil y dos mil millones de euros a nivel global, debido a que rediseñarían sus estrategias de mercado, entre los que destacaban una mayor inversión en publicidad programática, mediante un “presupuesto base cero”.

Aunque hasta el momento, las compañías que se retiraron de los Juegos Olímpicos no revelaron el monto de la desinverción, además de que tampoco han presentado planes para reinvertir dichos recursos.