Bayer sigue padeciendo la (mala) decisión de comprar Monsanto

Las acciones de la alemana Bayer volvieron a caer y llegaron a su nivel más bajo en siete años. Es por la multa de US$ 2.000 millones que debe pagar por un juicio relacionado Roundup, la polémica marca de Monsanto.

bayer
Bigstock
  • Las acciones de Bayer cayeron 6% luego de que la Justicia de EE.UU. la obligara a pagarle a una pareja afectada de cáncer.

  • El valor de Bayer está en el nivel más bajo en siete años.

  • La compra de Monsanto por US$ 63 mil millones cada vez más parece haber sido un grave error de mercadotecnia.

Cada vez son más los casos de cáncer relacionados con el herbicida Roundup, de la ex Monsanto. Y cada vez es mayor el perjuicio económico que esto le está provocando a Bayer, que adquirió la compañía estadounidense entre 2017 y agosto de 2018 por nada menos que US$ 63 mil millones de dólares.

Muchos advirtieron que la compra de la fabricante de productos químicos para el agro podía ser un error de mercadotecnia fatal. Y, a juzgar por los números, parece que era cierto.

Las acciones en Bayer cayeron un 6 por ciento en las primeras operaciones del martes, luego de que un jurado de California, Estados Unidos, resolviera que la ex Monsanto debe pagar más de US$ 2 mil millones a una pareja por afecciones relacionadas con la marca Roundup, fabricada a base de glifosato, hoy parte de la cartera de productos de Bayer.

Con esta caída, las acciones del laboratorio alemán están en su nivel más bajo en casi siete años.

El jurado le otorgó a la pareja californiana el derecho a recibir US$ 2 mil millones por daños punitivos y US$ 55 millones por daños compensatorios. Concluyó que Roundup se diseñó de manera defectuosa y que la compañía no les advirtió sobre el presunto riesgo de cáncer.

Bayer dijo en un comunicado que la compañía estaba decepcionada con el veredicto y que apelaría. Un portavoz calificó la decisión del jurado de “excesiva e injustificable”.

Se trata del tercer veredicto consecutivo de un jurado de los Estados Unidos contra Monsanto desde que Bayer la adquirió.

El mayor problema es que el horizonte es realmente malo la forma: Bayer se deberá enfrentar a más de 13.400 juicios esperando resolverse sólo en los Estados Unidos, y todos relacionados con el glifosato.

Imagen de Bigstock

La mayor presión la tiene el CEO de Bayer, Werner Baumann. Él fue el artífice de la adquisición de Monsanto y hacia allí apuntan los accionistas, ya que entienden que tiene la máxima responsabilidad en la decisión que, al parecer por los resultados, fue equivocada.

La compra de Monsanto, que demoró casi dos años hasta que fue aprobada por los reguladores, se decidió luego de que Dow y DuPont anunciaran una fusión en el negocio de los agroquímicos. Algo similar había ocurrido con ChemChina y la suiza Syngenta.

Bayer necesitaba crecer para mantenerse competitiva y decidió comprar Monsanto.

monsanto-Roundup
Imagen: Bigstock

Abandonó el nombre, pero el karma sigue

El 7 de junio de 2018, cuando la adquisición era un hecho, Bayer informó que al pasar a ser el accionista único de Monsanto, dejaría de usar ese nombre.

“El nombre Monsanto dejará de utilizarse. Los productos adquiridos mantendrán sus marcas y pasarán a formar parte de la cartera de Bayer”, explicó en un comunicado.

La decisión fue tomada sabiendo que la marca arrastraba un estigma que sería muy difícil de lavar.

El gran error de Bayer, según los analistas, es que no negoció ningún acuerdo con los accionistas de Monsanto por litigios relacionados con Roundup. Y ahora los tiene que enfrentar con sus reservas.