Atención todos: Zara ya consigue un 12% de sus ventas por Internet

El mayor exponente del fast fashion, Inditex, dueña de Zara, dio a conocer su balance y reveló que sus ventas online crecieron casi el 30% y que 12 de cada cien euros que le ingresan se canalizan a través de ese canal.

ZARA
Imagen de Bigstock

Aunque el gigante de la moda siempre dice que no le interesa diferenciar entre ventas en tiendas físicas y online (porque el stock de sus productos es el mismo), igualmente Inditex informó que su canal digital creció en 2018 un 27 por ciento respecto de un año antes, hasta los 3.200 millones de euros.

Esto significa que un 12 por ciento de las ventas de Zara, su cadena de moda principal y la más importante del mundo en el segmento, se canalizan a través de Internet.

El porcentaje se eleva al 14 por ciento en aquellos países que disponen de tienda online propia.

Zara vende de esa forma en 106 países y prevé sumar 10 más en 2019.

La información fue proporcionada en el marco del reporte de ganancias anuales, que estuvieron ligeramente por debajo de las expectativas de los analistas.

Esto hizo que las acciones de Inditex cayeran algo más de un 5 por ciento en las operaciones iniciales de este miércoles.

Una de las razones del menor crecimiento es el “euro fuerte” de estos meses, que arrastró las ganancias. Lo que sucede es que el grupo español genera más de la mitad de sus ventas en otras monedas y luego debe comprar euros para informarlos en los resultados.

Inditex, controlada por su fundador, el magnate Amancio Ortega, reportó ganancias por 3.440 millones de euros para el año financiero que terminó el 31 de enero, esto es un 2 por ciento más que el año anterior. Sus ventas alcanzaron los 26.150 millones de euros.

Los resultados del minorista, que también posee la cadena de lujo Massimo Dutti, de Pull & Bear y la tienda de ropa interior Oysho, están en línea con su principal competidor, la sueca H&M.

El incremento en las ventas del 3 por ciento respecto de 2017 es la tasa más baja de crecimiento al menos desde que, en 1998, la empresa registró resultados antes de salir a Bolsa. “El beneficio alcanzó los 3.444 millones de euros, un 2% más de los 3.368 millones registrados en 2017, también lejos de las tasas de los últimos años. Sin ir más lejos, el beneficio de la cadena creció un 6,7% en 2017 respecto al año precedente”, publicó El País.

En cuanto a los puntos de venta, Inditex informó que su red de tiendas siguió creciendo en 2018, aunque a un ritmo menor que el histórico: la cadena cerró el año con 7.490 sucursales, sólo 15 más que un año antes.

Para 2019 prevé la apertura de 300 puntos de venta, pero el cierre de 250, por lo que el crecimiento neto sería de 50. Desde hace tiempo, la estrategia de mercadotecnia del retail es cerrar las tiendas menos rentables y concentrar las ventas en grandes locales.

Inditex tiene hasta enero casi 5 millones de metros cuadrados de tiendas, de los que Zara se ocupa 3,2 millones.

Adaptarse o perder

Tanto Zara como el resto de los exponentes del fast fashion (la estrategia empresarial del mundo de la moda de producir masivamente, al menor costo posible y con mayor ganancia) están en plena etapa de adaptación al cambio de gustos de los consumidores.

Según Sanford Stein, especialista en tendencias minoristas, en los últimos meses se ha visto que el crecimiento aparentemente imparable de la moda rápida está disminuyendo o, al menos, mutando.

Entre otras razones, Stein dice que uno de los problemas es una voluminosa acumulación de stock no vendido, lo que obligó, por ejemplo a H&M, a realizar importantes descuentos, mayores a los que desde siempre tiene acostumbrados a sus consumidores.

Un problema similar en relación con inventarios no vendidos, aunque con menor apremio, también lo vive Zara.