La llegada de la celebración del Día de Gracias, es el banderazo de inicio para uno de los días de ofertas más esperados en Estados Unidos: Black Friday.

En diversas ediciones, esta estrategia promocional ha demostrado ser lo suficientemente atractiva no sólo para mover de manera interesante el comercio en el Unión Americana, sino también para encontrar réplicas en otras partes del mundo.

Black Friday ¿en Venezuela?

Las cifras así lo constatan. Sólo durante el puente que comprende el Thanksgiving, Black Friday y Cyber Monday más de 165 millones de personas en Estados Unidos saldrán a realizar compras -144 millones durante el BF-, según estimaciones de la National Retail Federation (NFR).

Estas cifras han llevado minoristas de diferentes mercados a emular el formato con resultados que demuestran ser benéficos. Sólo para darnos una idea, basta con reconocer que en Francia la implementación del formato supuso durante el año pasado un crecimiento en ventas para el sector retail calculado en 279 por ciento.

El éxito parece tangible y son cada vez más países los que se suman a esta celebración promocional.

Bajo esta línea, en la edición que ahora corre del Black Friday, destaca la incorporación de masiva comercios ubicados en Venezuela, país que desde hace algunos años padece una situación económica caracterizada por el desplome de sus activos en 21 meses consecutivos y una moneda nacional afectada por la hiperinflación.

Las imágenes publicadas por algunos usuarios y medios en redes sociales, dibujan una “realidad alterna” al contexto económico que, cuando menos en los meses, ha caracterizado las conversaciones mundiales sobre Venezuela.

Grandes filas en centros comerciales así como cientos de personas entrando a plazas y comercios, se contraponen con la crisis humanitaria que vive el país.

Promociones para pocos

Aunque la adopción de la promoción representa una buena oportunidad para los consumidores venezolanos de adquirir ciertos productos a menores precios (considerando la hiperinflación), lo cierto es que a decir de ciertos especialistas, se trata de una avalancha de promociones que solo es accesible a usuarios que tienen acceso a divisas distintas al bolívar.

El economista, Henkel García, aseguró en entrevista para El Nacional que “por más que se vea en centros comerciales, realmente no es la realidad de la mayoría de los venezolanos, que realmente no tienen acceso a este tipo de ofertas. Sin embargo, creo que se abrió un espacio”.

En otras palabras hablamos de un esfuerzo que si bien puede alentar el consumo, es insuficiente para influir de manera positiva en el mercado nacional, por lo quilla no debe utilizarse como parámetro para medir la capacidad de compra de los venezolanos.

Así, con la esperanza de alentar el consumo y el movimiento económico en Venezuela, muchas marcas están implementado promociones agresivas así como abriendo sus opciones de pago (en términos de divisas) para mejorar la captación de clientes.

Por ejemplo, tal y como indican desde el diario local Noticiero Digital, la tienda de calzado Apolo está ofreciendo calzado de 2 dólares en adelante (un descuento de 50 por ciento en su mercancía). Por su parte, Bershka propiedad de Grupo Inditex ha rebajado a mitad de precio sus mercancías con la posibilidad de pagar en dólares o bolívares.

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