Apps y algoritmos al servicio de la salud

En 2016 la obesidad y la diabetes fueron declaradas como epidemias por la Secretaría de Salud, pues ambas afectan a 3 de cada 10 niños y a 7 de cada 10 adultos, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud Pública

La procuración de la salud es un tema de desarrollo prioritario para nuestro país, a la par de la educación, la seguridad y la pobreza. A pesar de los esfuerzos que realizan el sector público y privado, México se posiciona en el penúltimo lugar entre los países de la OCDE con la peor esperanza de vida.

En 2016 la obesidad y la diabetes fueron declaradas como epidemias por la Secretaría de Salud, pues ambas afectan a 3 de cada 10 niños y a 7 de cada 10 adultos, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud Pública. Así, estos datos nos colocan en el primer lugar a nivel mundial en este par de epidemias.

Varios expertos en temas sanitarios coinciden que uno de los motivos por los que la mayoría de la población mexicana no goza de servicios de salud de calidad, además de razones de peso como la burocracia y la poca y mala inversión en salud pública (sólo el 5.6% del PIB) es la escasez de médicos especialistas.

De acuerdo a la Facultad de Medicina de la UNAM, sólo tres de cada 10 estudiantes de medicina que realizan el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas logran especializarse en una de las ramas que ofrece el sector público. La institución indica que la razón es que el alto número de rechazos se debe, entre otras razones, a la saturación en especialidades que no son tan necesarias.

Es decir, en los próximos años, el sector púbico requerirá de especialistas donde hoy no hay mucha demanda, como oncólogos, cardiólogos, geriatras, internistas y psiquiatras. En cambio, hay demasiada saturación para ramas como la cirugía plástica, ginecobstetricia, pediatría, así como traumatología y ortopedia, entre otras.

Ante esto, surge la necesidad de generar las condiciones para que en México egresen más médicos especialistas que cubran las necesidades de un país con altos índices de pobreza y enfermedades crónico degenerativas, y que estos especialistas gocen de una calidad competitiva para posicionarse a la par de los mejores especialistas del mundo.

Para esta tarea, surgen soluciones que echan mano de tecnologías de la industria 4.0, como la inteligencia artificial basada en algoritmos. Una aplicación que llamó mi atención es Case; se trata de una plataforma surgida en Silicon Valley dirigida a médicos especialistas, que, aunque aún no está disponible en México, parece tener un potencial impresionante para el desarrollo de la medicina de especialidad en nuestro país.

La función de Case se centra en monitorear miles de publicaciones médicas especializadas para crear una potente base de datos de consulta para los especialistas en salud. Sin embargo, la oferta de información no se limita a la búsqueda de las investigaciones que publican las revistas médicas (incluidas las más prestigiosas del mundo), sino que, la aplicación se va moldeando hacia las necesidades del médico usuario con el fin de arrojarle textos cada vez más especializados hacia lo que realmente le será útil en términos de fina especialización.

Ante una vertiginosa carrera en la que día con día surgen estudios, para los médicos puede resultar un reto estar al tanto de las novedades e innovaciones que arroja su especialidad. Así, Case, con un potente algoritmo similar al que emplean plataformas como Netflix, va moldeando el contenido que arroja para que le sea de máxima utilidad a los doctores que, a decir verdad, no son quienes más tiempo libre pueden presumir para encontrar artículos muy especializados.

Con esto, la medicina de especialidad tiene acceso a una herramienta poderosa con la que puede gozar de un nivel de actualización inimaginable, y cuyo uso sin duda podría revolucionar la industria y ser de gran ayuda para acercarnos como país hacia una atención en salud digna y eficiente.