Durante este fin de semana, cientos de usuarios hicieron eco del logo utilizado por el equipo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para comunicar los logros obtenidos a dos años de su triunfo. ¿La razón? para muchos se trata de una copia modificada del logotipo que por años ha caracterizado a la marca Corn Flakes.

Con colores prespentatios de morena y el texto “4T México. 2 años transformando” muestra un gallo formado por figuras geométricas simples, mismo que para las redes sociales es muy similar a una de las versiones utilizadas en el reconocido cereal de Kellog.

¿Corn Flakes en la 4T?

Una de las primeras advertencias sobre la similitud de los logos fue dada a conocer por Pascal Beltrán del Río, quien compartiendo una imagen que posee el emblema, se cuestionó: “¿Se inspiraron en los cornfléis?”.

La hipótesis fue respaldada por diversos usuarios quienes se dieron a la tarea de buscar y compartir imágenes de los empaques de Corn Flakes para demostrar la similitud.

La cantidad de usuarios que reaccionaron a esta primera publicación, llevó a Beltrán del Río a compartir una comparativa más retomada de una publicación hecha por otro usuario, en donde las audiencias no repararon en indicar que lo “vintage” o “viejo” del diseño utilizado por el equipo de AMLO, demuestra “el retroceso” que está viviendo el país con este gobierno.

Logos, reputación y una marca en medio

Más allá de los reclamos relacionados con las acciones políticas y de gobierno, el hecho demuestra la importancia que tienen los elementos visuales en la tarea de comunicar.

De manera puntual, el logo utilizado por las marcas (sin importar si estas son comerciales o políticas, como en este caso) transmiten más de lo que se piensa y tienen un impacto potencial en la manera en la que la audiencia entiende a cada firma.

Recordemos que cuando una imagen de marca logra ser memorable atrapa la atención de las audiencias un 13 por ciento más que aquellas cuyo fondo sólo es informar, al mismo tiempo que consiguen que los consumidores sean 7 por ciento más propensos a conocer sobre una firma y un 6 por ciento más a pensar que la marca tiene mejores niveles de innovación que su competencia, según estimaciones de Siegel+Gale.

Estas tendencias tienen el mismo efecto cuando la dirección es contraria. Es decir, un logo mal empleado, puede ser el elemento que reste seriedad, sustento o credibilidad al mensaje de una marca.

Aunque es cierto que el logo sólo es una parte de la ecuación y que las acciones son más importantes que cualquier otro factor, la realidad es que estos elementos visuales dicen más de lo que creemos y aunque se trata de una premisa conocida por los equipos estratégicos, también es una norma que pocas marcas atienden con rigor.

Corn Flakes de Kellog es la marca que queda en medio de todo y aunque la situación habla bien de su capacidad para posicionar su logo e imagen de marca, se trata de un arma de doble filo si consideramos que ninguna marca quiere verse inmiscuida de ninguna manera en temas políticos ante la polarización que vive el país.

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