Amazon ha convertido su Prime Day no sólo en una jornada para mover una gran cantidad de productos de sus estantes, sino también en una estrategia para mejorar el conocimiento de marca y generar mayor fidelización con sus clientes.

El éxito de esta iniciativa en cuanto a la movilización de productos es clara y algunos números dejan en claro el éxito de este programa que ya cumple su quinta edición.

Prime Day en números

Con descuentos superiores, en algunos casos, al 60 por ciento, según Coresight Research, Amazon movilizará 5 mil 800 millones de dólares en productos a nivel mundial durante este Prime Day, un fuerte crecimiento respecto de los 3 mil 900 millones estimados de 2018.

La ganancia para el imperio del e-commerce creado por Jeff Bezos no se limita a las ventas. La presencia de la marca en la mente del consumidor se eleva de manera interesante.

Para darnos una idea basta con observar la gráfica de Google Trends que muestra el interés de los usuarios con base en búsquedas web sobre Amazon y algunos de sus competidores. El pico a la alza es especialmente interesante al comienzo de esta jornada de promociones.

El gigante de e-retail ha intentado potenciar aún más este interés al promocionar la etiqueta #PrimeDayAmazon en Twitter, misma que ahora mismo genera cerca de 924 mil 344 impresiones con 798 mil 744 cuentas alcanzadas en tan dos minutos.

¿Sin descuentos reales?

Aunque todos estos números apuntan a que se trata de una estrategia promocional interesante y exitosa, lo cierto es que algunos usuarios han utilizado el propio hashtag promocionado por la marca para hacer notar una carencia, en sus opiniones, evidentes de ofertas, situación que por lógica no beneficia en nada a las intenciones de la firma.

Los precios nada bajos en Amazon

Las quejas de los consumidores son tan reales como el hecho de que el mayor valor agregado de Amazon no es necesariamente contar con precios bajios.

Para nadie es un secreto que con esta y otras iniciativas, Amazon llegó para revolucionar las reglas en el mercado y aunque podría pensarse que la ventaja radica en ofrecer una gran variedad de productos a costos menores que sus contrapartes físicas, lo cierto es que en la práctica no funciona así.

De hecho, según ecommerce-nation.com en 72 por ciento de los casos los precios en Amazon eran iguales o más elevados que los precios ofrecidos por tiendas físicas. Esto quiere decir que sólo el 28 por ciento de las compras en Amazon son más baratas que en un punto de venta físico.

El gran beneficio que Amazon vende, tanto durante el Prime Day como en su día a día es la comodidad y la velocidad de entrega, aspectos que para el sector retail más tradicional se traduce en una gran oportunidad.

Un estudio entregado por IHL habla de cómo el 24 por ciento de las ventas que Amazon hace ahora mismo en Estados Unidos está ya asociado a compras de consumidores que antes intentaron consumir en una tienda pero no lo lograron debido a temas de comodidad, disponibilidad y servicios de entrega.

De tal manera, entre 20.000 y 24.000 millones de dólares de los ingresos de Amazon serían oportunidades perdidas por las tiendas tradicionales.