Cuidar el medio ambiente se ha convertido en una práctica más que común, obligada para todas las marcas. Los consumidores entienden este aspecto como un elemento vital al momento de evaluar a las empresas y realizar sus elecciones de compra. Adidas lo sabe y ha comenzado una fuerte iniciativa en la materia.

Recientemente, la marca lanzó una línea de ropa para practicar yoga fabricada, en parte, con plástico recolectado de los océanos, al tiempo que fabricó cerca de 1 millones de tenis elaborados con plástico reciclado.

Aunque estas acciones son destacables, lo cierto es que la firma espera hacer de esta práctica un hábito y un modelo de producción sustentable, con lo que la compañía está trabajando para lograr que durante 2024 todos sus producto estén elaborados con materiales reciclados.

Así lo destacó Eric Liedtke, director de marcas globales de Adidas, quien declaró para SXSW que la Adidas planea fabricar todos sus productos de plástico marino reciclado en el futuro próximo gracias a la ayuda de la organización Parley for the Oceans, con la que ya ha colaborado anteriormente.

El 61 por ciento de los consumidores mexicanos afirmaron sentirse “culpables” cuando realizan algo que resulta negativo para el medio ambiente.

“El crecimiento del plástico simplemente no se detiene. Fue un gran invento, pero fue hecho para nunca desaparecer, por lo que todo lo que se ha hecho todavía flota en todo el mundo actualmente. Se convierte en un verdadero llamado para tomar cartas en el asunto”, apuntó el directivo, quien destaco que esto no sólo supone es parte de los planes responsabilidad social, sino que representa un gran negocio.

Es importante mencionar que, según estimaciones de TheCurrent Daily, la fabricación de un par de tenis demanda lo equivalente a 11 botellas de plástico; Adidas produce cerca de 450 millones de pares de tenis al año, cifra que haría eco en los 270 millones de toneladas de plástico que se encuentran actualmente en el océano.

En teoría este tipo de acciones son bien recibidas por los consumidores, quienes se presentan como individuos cada vez más preocupados por el medio bambonee y que entienden sus prácticas de consumo como una manera de contribuir al cuidado del mismo.

Al respecto, un estudio internacional de GFK, el 76 por ciento de los consumidores espera que las marcas tengan cierto compromiso ecológico, mientras que el 28 por ciento afirma que las marcas tienen la obligación moral de ser responsables y sostenibles con el medio ambiente.