No son pocos los estudios y análisis que hablan de cómo los robots serán la siguiente gran fuera laboral en el mundo, y aunque Adidas, en principio, parecía ser una pionera en la tendencia, ahora todo parece indicar que la marca ha decidido ir “contra corriente”.

Desde hace algunos años, diversos pronósticos indican que el siguiente año podría ser el año en el que los robots inteligentes se apropien de los lugares de trabajo.

Una reciente investigación realizada por el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), destaca que este tipo de máquinas ocuparán más de 5.1 millones de puestos de trabajo durante 2020, lo que significa una reducción de oportunidades para el capital humano en la misma proporción.*

Lo anterior será el efecto de la búsqueda de las empresas por aumentar su rentabilidad, si se considera que los costos que hoy este tipo de tecnología implica a las marcas supone un 4 por ciento de los ingresos anuales de una organización, número diez veces menor al 40 por ciento que suponen los costos de la plantilla laboral en términos de capacitación y servicios, según proyecciones de Gartner.

Adidas y su apuesta

Durante el otoño de 2017, la firma alemana puso en marcha sus fábricas robotizadas llamadas Speedfactories, mismas que prometían reducir los tiempos y costos de producción de las líneas premium de la compañía.

En aquel momento, el concepto de estas “súper fábricas” prometían productor mil 500 pares de zapatos en un día -cerca de 500 mil al año- con la labor de apenas 160 personas. Con estas números, todo indicaba que estos centros de producción podrían educar de manera importante los tiempos promedio registrados en las platas de producción de China y Vietman, en donde actividades como el pegado a mano, el ensamblado en tres pasos o el transporte de componentes podría suponer entre dos o tres meses para lograr con éxito la salida de una línea de zapatos.

Con esto la marca apostaba por un plan de expansión de mercado por volumen y precio. Estos centros le permitirían ofrecer líneas de zapatos premium a bajo costo con la suficiente capacidad para cubrir altas demandas.

Adiós a los robots

Aunque el plan sonaba prometedor e un entorno en el que todo el mundo espera la “rebelión de las máquinas”, la realidad es que para Adidas este planteamiento no tendrá futuro.

Mediante un comunicado de prensa, la marca ha anunciado el cierre de sus Speedfactories antes del 20 de abril del siguiente año.

Aunque la firma ha explicado que la tecnología empleada en dichas fábricas se trasladará a sus proveedores asiáticos para “una mejor utilización de la capacidad de producción existente y una mayor flexibilidad en el diseño del producto”, queda claro que la automatización podría no ser por sí sola la solución para optimizar la rentabilidad de las empresas.

Los culpables

A pesar de que la marca dio pocos detalles sobre las razones detrás de estos cierres, es posible asegurar que una de la causas de gran peso sin duda es el nivel de personalización e innovación que exige el mercado, tendencia que reclama la sensibilidad humana en todos los procesos de fabricación. 

Lo cierto es que esta tendencia, a largo plazo, demandará profesionales mucho más especializados que por definición supondrán sueldos mayores.

Aunque muchos procesos se automatizarán y muchas plazas laborales se cerrarán, la integración de este tipo de tecnologías al terreno laboral en la industria demandará profesionales mucho más preparados, con competencias más específicas que al mediano plazo implicará sueldos mayores.

*Investigación correspondiente a 15 mercados líderes en el mundo que representan el 65 por ciento del total de trabajadores en el mundo.