Acusan a Apple de publicidad engañosa por un anuncio del iPhone 7

La publicidad engañosa es una estrategia que busca sacar ventaja de un producto o servicio sobre los competidores, que generalmente recurre a omitir o no especificar cierta información que deja en desventaja al consumidor respecto al producto o servicio que está adquiriendo.

Esto va en detrimento de las marcas, sobre todo si consideramos estudios de Dimensional Research que concluyen que el 54 por ciento comparte un mal momento a cinco personas cada vez que pasan por una situación relacionada con publicidad engañosa, las compañías deben evitar caer en un error de este tipo.

Apple es una de las marcas que se ha visto afectada por una denuncia de este tipo. Esto debido a que la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) acusó a la tecnológica estadounidense de publicidad engañosa por un anuncio del iPhone 7.

De acuerdo con la denuncia que hace el organismo en su sección España, un anuncio del iPhone 7 resalta la característica de la resistencia del dispositivo contra el agua, sin embargo, Apple publica al final del anuncio que quedan excluidos los posibles daños que el agua pueda causar en la garantía del producto.

Ante esta situación, OCU pidió la cancelación del anuncio de televisión debido a induce a un error por parte de los consumidores de la marca, así como una rectificación por parte de la compañía de Cupertino.

Este año se han dado varios casos de publicidad engañosa, en noviembre pasado Krispy Kreme que fue acusada por un consumidor una corte federal de Los Angeles, California, porque considera que la compañía hace publicidad engañosa y fraude porque “algunos de sus productos que supuestamente deberían llevar fruta están hechos con ingredientes nutritivamente inferiores“.

Antes, en octubre fue KFC la afectada. Esto debido a que una mujer de 64 años aseguraba que la compañía hace publicidad engañosa al mostrar las cubetas de pollo llenas de piezas en los anuncios mientras ella recibió una que estaba a la mitad.

En el mismo mes, fue T-Mobile US Inc. la afectada. Fue la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés) la que determinó -tras una investigación- que la compañía de telecomunicaciones disminuía la velocidad de datos de los usuarios cuando cruzaban cierto umbral mensual, algo de lo que los clientes no siempre tienen conocimiento. Por tal motivo, la sancionó con una multa de 48 millones de dólares.