El marketing sensorial es un tipo de mercadotecnia que se comunica por medio de los sentidos, recomendada para las empresas que buscan ser originales y transmitir una experiencia diferente.

Ofrece ventajas a los estrategas que la retoman, ya que cuando un producto sólo está relacionado con un sentido, es probable que cuando aparezca su competidor y esté relacionado con más sentidos llame en mayor medida la atención del consumidor.

Es por ello que es indispensable aplicar la estrategia de forma correcta. Existen por lo menos ocho pasos que se deben aplicar en cualquiera de ellas:

  • Estimula. Se deben idear estímulos sensoriales como música, imágenes o videos.
  • Desarrolla tu puesta gestual: lo que dices se afianza con gestos y, sobre todo, con actitud al comunicar.
  • Despiertan interés. las personas son curiosas por naturaleza, por lo que apostar por ese punto puede ser efectivo.
  • Genera mayor conexión con los públicos. Es primordial diseñarles una experiencia sensorial que los llame a participar e involucrarse como miembros activos de una misma comunidad consciente.
  • Emociona y humaniza los vínculos, es trascendental acercar el producto a la naturaleza humana.
  • Permite que la gente asocie lo que dices con experiencias personales, ya que eso será mucho más cercano para los consumidores.
  • Concéntrate en el aroma. De acuerdo con la Universidad de Rockefeller, de Estados Unidos, el ser humano recuerda uno por ciento de lo toca, 2 por ciento de lo que escucha, 5 por ciento de lo que ve, 15 por ciento de lo que degusta y 35 por ciento de lo que huele.
  • Apuesta por el neruomarketing. Antes debe pasar por seis etapas más, algo nada fácil de lograr: atención, estímulos sensoriales, parte emocional, parte racional freno regulador de la conducta, conducta verbal y finalmente llegaría al motivador de compra.