5 lecciones de marketing que nos deja “The last dance” de Michael Jordan

Empezaré presumiendo que me considero un gran fanático de los deportes, pero especialmente del básquetbol, deporte que he jugado toda mi vida y que sigue siendo mi pasión.

Se preguntarán por qué les digo esto, pues verán, el domingo por la noche se liberaron los últimos dos capítulos del documental de ESPN y Netflix batió todo tipo de récords. ESPN reportó una audiencia promedio por capítulo de 6 millones de televidentes, mientras que Netflix aún no reporta sus cifras, seguramente serán muy altas. Y es que la época de la dinastía de los Bulls de Jordan jugó un rol muy importante en mi vida, justo cuando comenzaba a jugar tan emocionante deporte y cuando los Bulls lo eran todo, eran el equipo más importante de cualquier deporte, de cualquier parte del mundo. Sólo había un pequeño detalle: yo le iba al Jazz de Utah. Pero todo esto me lleva a la siguiente pregunta: ¿será el último baile del marketing como lo conocemos ante la nueva normalidad?, ahora entenderán por qué lo digo. 

El documental no cambió el resultado como todo el mundo lo conocíamos y sin dudar me hizo revivir momentos fundamentales como fanático del deporte ráfaga. De igual manera, me puso a pensar en todo el fenómeno mediático que giró alrededor de Jordan y los Bulls y me inspiró a relacionarlo con el marketing, desde el documental como tal, como todo lo que sucedió históricamente.

    1. Marketing de Momentum; el lanzamiento del documental estaba programado para salir en junio, sin embargo, en lo que se considera que fue una gran decisión de momentum, se adelantó. ¿Por qué? Con la NBA y todos los deportes suspendidos, el documental brindó una alternativa de “ver deporte”.  Por otro lado, todo el mundo encerrado, sin cines y consumiendo más televisión (por no decir streaming), la serie ofreció un contenido diferente con una alta carga sentimental. 
    1. Marketing de Nostalgia; hablando de la carga sentimental, sabemos que recordar es vivir y revivir esos grandes momentos que nos marcaron y que son parte de lo que nos hace humanos y el human to human marketing también es tendencia. Ver el documental, para los que nos apasiona el basquetbol y para los que no, nos trae de vuelta grandes modas y grandes momentos. Desde la moda de Michael en general y todo lo que él representa, sus Air Jordan, his Airness, Space Jam, la vestimenta, la pasión, su silueta ganando el concurso de clavadas, etc. También pudimos ver todas sus rivalidades y los grandes equipos que intentaron derrotarlo. El Dream Team y cómo resultó ser el mejor equipo de la historia en Barcelona 92. Su retiro y su corta aventura en el béisbol. Recordamos mucho y también descubrimos verdades y secretos que desconocíamos de su vida personal y de su forma de ser. Fue muy interesante inclusive saber un poco más de los demás compañeros de Jordan, de Pippen, de Rodman, de Kukoc, de Kerr y hasta de Phil Jackson, el coach más ganador de la historia con 11 anillos. 
    1. Crecimiento Exponencial; durante la serie se menciona en varios momentos el cómo Jordan dio ese gran brinco para que la NBA que venía de grandes momentos y jugadores como Magic Johnson y Larry Bird y su gran rivalidad, a lo que les dio Jordan y los Bulls y cuyo punto de exponencialidad se vio reflejado en las Olimpiadas de 1992 en Barcelona, con el famoso Dream Team. David Stern, el que fuera el comisionado de la NBA por muchos años y al que se le atribuye el crecimiento, menciona que de ser una marca con presencia en 86 países crecieron en los 90s a tener presencia en más de 200 países. Claro que no todo fue Jordan, muchas cosas se hicieron bien y los rivales y competidores de los Bulls tuvieron mucho que ver, grandes estrellas y rivales ayudaron a que sucediera el gran fenómeno, jugadores históricos como Larry Bird, Magic Johnson, Clyde Drexler, Charles Barkley, Reggie Miller, Patrick Ewing, Gary Payton, Karl Malone, y por supuesto mi favorito, el movedor o base natural o por excelencia: John Stockton. Esos grandes equipos ya sea de la conferencia del este o del oeste que le dieron batalla a los Bulls, fueron ese complemento, esa rivalidad de marca que impulsaron la historia que hoy celebramos. 
    1. Importancia del Benchmark y del trabajo arduo. No todo en Jordan eran habilidades extraordinarias y mentalidad ganadora, también horas y horas más de práctica que los demás, horas y horas de él y su equipo de preparación mental y de estudio de la competencia. Rodman, por ejemplo era todo un caso, pero le ponía la vida al deporte y estudiaba mucho, mucho a su competencia. Jordan a pesar de todas las críticas de su personalidad y “liderazgo”, empujaba a sus compañeros a ser los mejores, sabía que podía ganar casi solo, pero sabía que también los necesitaba para poder ser campeón. Bajo esta premisa, las marcas tienen grandes equipos de fondo, del área de marketing y de agencias que ayudan a impulsarlas, con horas y horas y sudor y lágrimas de respaldo que no se ven. Jordan nunca se conformó y todo le significaba un gran reto, claro que en sus 14 años de carrera, no todo fueron los 6 campeonatos que ganó en 8 años (esos dos no estaban en la NBA), también fueron esos primeros 6 años donde tuvo que construir un equipo ganador, donde fue aprendiendo y madurando y donde fue creando marca. Nada es coincidencia y nada es “un golpe de suerte”, hubo muchos acontecimientos en su historia personal que lo forjaron para ser ese gran competidor y ganador nato.
    1. Posicionamiento de Marca. Por último y no menos importante, un gran posicionamiento es lo que toda marca quiere. Jordan y sus Bulls no solo ganaron 6 campeonatos, sino que ganaron muchísimos fans, preferencia y lealtad de marca. Hasta el día de hoy, hay un gran gran número de seguidores de los Bulls, gracias a esa marca que se forjó. Ese gran fenómeno del que les he platicado extrapoló más allá de Jordan, más allá de los Bulls y más allá de la NBA y de Estados Unidos, conllevó a que millones de jóvenes quisieran jugar básquetbol para intentar ser el próximo Michael Jordan. De verdad, yo era el único de mis familiares, amigos y conocidos que le iban al Jazz de Utah, y que le siguen yendo, es más fácil escoger a la marca grande, a la marca ganadora que aquella nueva, que ahí va, pero que no tiene un respaldo mercadológico importante. 

En fin, estaba pensando que son muchos más puntos que se podrían abordar y que son grandes aprendizajes, pero sé que muchos ya no llegan hasta esta parte de la columna. Si llegaste, enhorabuena, aún tienes un alto grado de concentración o amas el básquetbol. Es totalmente indispensable encontrarle el aprendizaje a cada tema, a cada programa, a cada hito de la historia y todo va directamente relacionado al marketing y a su ecosistema. El mundo ha cambiado, la nueva realidad aún no se establece y por ende el marketing como lo conocíamos ya no es igual, ¿será el comienzo de una nueva era?

Recuerden que en el básquetbol como en la vida, para ganar hay que jugar en equipo y dejar todo en la cancha.

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