El mercado del arte es uno muy amplio, pero cuando se trata de generar ventas utilizando las obras que dentro de esta industria se producen, hay una serie de ejemplos que son lecciones muy ricas de marketing y creatividad.

1. Louis Vuitton y sus bolsos de 75 mil pesos

Vende creando productos de colección. Louis Vuitton ha recurrido a diversos artistas para lanzar ediciones especiales de sus bolsos. Entre estas colaboraciones hemos visto a Takashi Murakami, Yayoi Kusama, Stephen Sprouse, Richard Prince y Jeff Koons, este último tuvo la ocurrencia de plasmar en los bolsos de la marca los grandes clásicos de artistas como Van Gogh o Gauguin, para vender bolsos de 75 mil pesos, que se convirtieron en una de de las colecciones más polémicas con que cuenta la marca.

2. Vans y Van Gogh

Manten las sorpresas a tu base de fans. Vans lanzó una importante colección con el Museo Van Gogh, reconocido por contar con una de las estrategias de merchandising y licensing más valiosas en el mercado, por la garantía en ventas que estos productos generan de manera permanente.

De esta forma resulta interesante observar la estrategia que hay detrás de la nueva línea de Vans, en que los productos de la marca aseguran buscar un mayor acercamiento con el arte.

3. Frida Kahlo

Exhalta los valores de tu marca. La marca Kahlo se ha convertido en uno de los mejores exponentes dentro del licensing en México, gracias a la labor que ha familia de la pintora ha realizado al lograr ajustar a lineamientos que cuidan la marca, en las diversas colaboraciones que marcas y otros productos han lanzado.

4. Warhol y Calvin Klein

Apela al origen de tu marca. Una estrategia creativa de la marca, a cargo del nuevo director creativo Raf Simons, es recurrir a elementos que marquen el origen de la marca, en este caso, uno de los artistas más representativos de la cultura de Estados Unidos, Andy Warhol.

5. Dali y Chupa Chups

Crea una imagen histórica. El logo de Chupa Chups es una de las imágenes más reconocidas a nivel mundial y resultado de una de las colaboraciones más enigmáticas entre un producto de consumo y uno de los artistas más famosos de España: Salvador Dalí.