La inteligencia artificial promete ser el nuevo gran campo de competencia para las marcas en todas las categorías. Ya sea como una herramienta para mejorar la atención al cliente o bien para optimizar procesos internos, los sistemas inteligentes se ubican como recursos necesarios e indispensables para ser competitivo en el futuro.

En este sentido, un estudio de PwC, revela que el 72 por ciento de los líderes de negocios en la actualidad estiman que la Inteligencia Artificial será una ventaja de negocios determinante en el futuro.

No obstante, son pocas las organizaciones que han abrazado con rigor esta tecnología. Según datos de Forbes, apenas un 37 por ciento de las compañías aplica a sus procesos este tipo de herramientas.

Las razones que responden a este fenómeno son diversas; sin embargo, una de las más poderosas tiene que ver con la poca claridad y precarias reglas que se tienen sobre el uso de las mismas.

Inteligencia_artificial

Es decir, la gran cantidad de datos que son necesarios para hacer funcionar estos sistemas así como los niveles de autonomía que muchos de los mismos pueden alcanzar, generaran vacíos legales, de responsabilidad y buenas prácticas que aún no son atendidos.

Sin embargo, algunas marcas que esperan impulsar su negocio, en buena medida, a través de estas tecnologías se han aventurado a detallar algunas normas al respecto, que si bien funcionan de manera interna, permiten ver el camino que esperan seguir los grandes jugadores del sector en el futuro inmediato.

Considerando lo dicho por firmas como Google al respecto, compartimos un listado de cuatro principios que deberían ser considerados por toda marca que busque incursionar en el negocio de la inteligencia artificial:

Respeto social

Cualquier tecnología pierde su valor si no representa un beneficio para la sociedad y la economía. En este sentido, los desarrollos de inteligencia artificial deberán de procurar ofrecer un servicio que beneficie a la comunidad, en donde el eres-esto a las culturas y normas legales existentes son vitales.

Los avances deben funcionar como complemento y no como sustituto de los valores así como normas sociales.

Tecnología inclusiva

Es prioritario evitar que la autonomía que poseen este tipo de sistemas generé sesgos de opinión o prejuicios sobre ciertos temas que demandan especial cuidado como la  raza, etnia, género, nacionalidad, estrato social, orientación sexual, habilidades o inclinaciones políticas y religiosas.

Para las marcas que se suman a la tendencia este punto es especialmente importante si se considera la polarización ante dichos tópicos.

Rendir cuentas

La retroalimentación es vital para manteen el funcionamiento de estos sistemas trabajando de la manera correcta.

De igual manera, esto garantizará errores futuros que podrían poner en riesgo no sólo la reputación de cualquier marca, sino la seguridad de los usuarios.

Privacidad, privacidad, privacidad 

Es importante entregar controles de transparencia y de uso de datos que den certeza así como garantía al usuario sobre la manera en la que estos sistemas manejan su información.

Trabajar con inteligencia artificial es un asunto que reclama especial grado de responsabilidad que debe ser asumido desde aspectos tan básicos como los anteriores.