12 malos hábitos que los creativos del marketing no pueden tener

Dicen que el hábito hace al monje pero esta expresión seguramente no sólo se refiere a la prenda de este personaje religioso, sino a los hábitos, costumbres o acciones que permiten a un profesional desarrollarse correctamente.

Los buenos hábitos son fundamentales para alcanzar el éxito en cualquiera que sea la profesión creativa que desarrolles -marketing, publicidad, diseño, comunicación, relaciones públicas, etcétera-. Por el contrario, estos malos hábitos que enumeramos a continuación serán capaces de arruinarte… no los fomentes o erradícalos de tu vida.

1. No saber tomar bien una crítica constructiva y hacerla parta de un conflicto como personal.

2. No conocer acerca de terminología de tu profesión, sus fundamentos, autores y precursores. La lectura y el estudio son esenciales, no dejes de tracticarlos porque ya te hayas graduado.

3. No dominar tendencias ni estar actualizado con nuevas propuestas. Si no conoces lo que está pasando no será tan sencillo que generes proyectos originales y de valor.

4. No dormir ni descansar lo suficiente.  Aprende a organizar tus tiempos, deja malos hábitos y descansa adecuadamente para recargar baterías como debe de ser.

5. No hacer copias de seguridad en un disco externo

6. No hacer respaldos de tus portafolio ni de los contratos que haces con clientes. Si una prueba del trabajo que realizas y los acuerdos a los que llegas puedes tener muchos problemas.

7. ¡No hacer contratos! Es mejor especificar por escrito las condiciones, responsabilidades, obligaciones y demás aspectos de un trabajo próximo a desarrollarse.

8. No establecer plazos para proyectos. Esto, desde luego, se debe incluir en el contrato, pero aún cuando no lo hubiera, lo que sí debe de haber es disposición de tu parte para acordar plazos y cumplirlos.

9. No ahorrar ni prever tiempos de dificultades económicas. Sólo si te organizas y aprendes a administrar y guardar tu dinero podrás pensar en un éxito posterior.

10. No exigir el pago de un anticipo antes de comenzar un proyecto. Todos conocemos de malas experiencias en las que se termina trabajando gratis.

11. No aprender sobre el uso de herramientas tecnológicas y quedarse rezagado con respecto a tus colegas y con la oferta creativa que puedas tener.

12. Confiarse demasiado de la tecnología y no saber resolver problemas cuando no se pueda contar con programas informáticos, aplicaciones y demás ventajas.